El Gobierno Vasco invertirá en los próximos cuatro años 172 millones de euros en obras de saneamiento, recuperación de márgenes y defensa ante inundaciones en las distintas cuencas de los ríos de Gipuzkoa, según afirmó la consejera de Medio Ambiente, Esther Larrañaga, tras la firma del convenio con el Ayuntamiento de San Sebastián para costear la nueva canalización de aguas pluviales del barrio de Herrera.
Ante la previsible petición por parte del alcalde de más dinero para acometer nuevas obras en la ciudad, la consejera anunció motu proprio las inversiones que impulsa su departamento en Donostialdea hasta 2009. En concreto, señaló que están previstas obras por un importe de 18 millones de euros en la regata de Añorga, desde Lore Toki hasta el Infierno, en Igara, para «sanear los vertidos que van a parar a su cauce y reducir los efectos de las inundaciones». En esta regata se pretenden eliminar los tres puntos negros cuando se producen las crecidas: el puente bajo el ferrocarril, en Rezola; Añorga Txiki -donde en las inundaciones de 1997 las aguas alcanzaron los 8 metros de altura-; y el Infierno, al final de la avenida Tolosa.
Dentro de esta obra también se procederá al saneamiento desde Belartza hasta Errotaburu, de tal forma que las aguas fecales vayan directamente hasta el colector del Añarbe.
En los proyectos para evitar inundaciones en la zona baja del río Urumea, entre Astigarraga y San Sebastián, el Departamento de Medio Ambiente invertirá 36 millones de euros en los próximos años. El objetivo será «despejar en lo posible los terrenos próximos al cauce para que puedan absorber los aluviones cuando se producen las crecidas» minimizando los daños en los desarrollos residenciales.
Otra de las intervenciones en la que trabaja el Gobierno Vasco es el saneamiento de Pasai Donibane, una tarea laboriosa por la «complicada trama urbana» del municipio.