El otro día alguien decía que el escritor Roberto Bolaño sería el primero en protestar por el exceso de homenajes y reconocimientos que se le tributan. Lamentablemente Bolaño murió en 2003 y ya no está para defenderse de los elogios. Pero por fortuna nos queda su obra. Y las palabras cercanas de sus amigos.
Jorge Herralde, editor de Anagrama, fue uno de los responsables de impulsar la carrera literaria de autor chileno. Bolaño era ya para entonces un poeta con fama de maldito y un narrador con sello de «diferente». Pero Heralde le llevó al gran público con la edición de Los detectives salvajes y títulos posteriores, y la publicación a título póstumo de esa gran novela grande que es 2666.
Herralde mantuvo una intensa relación con Bolaño y de ello dio fe en diversos escritos que se recopilan en un librito pequeño en extensión pero ampliamente revelador. Se titula simplemente Para Roberto Bolaño, está publicado en El Acantilado y es, en principio, una recopilación de los diversos textos que Herralde escribió sobre Bolaño, tras su muerte y en vida. Es un libro lleno de claves: claves del personaje Bolaño, claves del escritor Bolaño y, sobre todo, claves de la peculiar relación entre un escritor y un editor. El conjunto es un libro de agradabilísima lectura que hará las delicias de los fans de Bolaño (que somos una inmensa minoría) y de quienes estén interesados por la trastienda del mundo literario.
Jorge Herralde, que en anteriores libros sobre su trabajo como editor ya había dado muestras de talento como escritor, confirma aquí una vena literaria que contribuye a retratar bien a un personaje tan poliédrico como Roberto Bolaño.