SAN SEBASTIÁN. DV. Un colectivo de mujeres de todo el arco político vasco, a excepción del Partido Popular, intenta cerrar en estas últimas semanas la redacción de una declaración en favor de un proceso de paz y de diálogo político en el País Vasco. La propuesta de manifiesto está impulsada también por un grupo de mujeres de diferentes sectores sociales y económicos vascos, tanto empresarias como amas de casa, sindicalistas, intelectuales, artistas y profesionales de distintos ámbitos.
El borrador de este documento ha sido elaborado en los últimos meses en un clima de notable reserva. Su objetivo esencial es contribuir a afianzar un proceso de diálogo a partir del momento en el que ETA anuncie un cese de la violencia. El escrito ha sido avalado, hasta el momento, por parlamentarias del PNV, PSE-EE, EA, EHAK, Ezker Batua y Aralar, así como por responsables de peso significativo en la izquierda abertzale actualmente ilegalizada. Representantes del PP han declinado participar en la iniciativa.
Fuentes conocedoras de este movimiento se plantean la posibilidad de que la declaración sea presentada el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Los mismos medios destacan la importancia de este respaldo de las mujeres en las estrategias de resolución de los conflictos y, en particular, destacan el precedente del caso irlandés, en donde también se pusieron en marcha experiencias similares para blindar el proceso de paz mediante una implicación activa de la sociedad civil.
Resolución de conflictos
Las impulsoras de este documento abogan por la paz, por el diálogo para la resolución de los problemas y sostienen que en el País Vasco todos los proyectos políticos deben poder defenderse y llevarse a la práctica en igualdad de condiciones. Otro de los puntos que se recogen en el borrador de trabajo es que los acuerdos que se adopten en una eventual mesa de partidos políticos sean trasladados al ordenamiento jurídico mediante una forma pactada.
Las redactoras de esta declaración, que aún tienen que cerrar algunos flecos, quieren implicar a un amplio conjunto de ciudadanas para la puesta en marcha de un proceso de paz. En este sentido se disponen a buscar una adhesión masiva de firmas de respaldo en las próximas semanas, una vez que sea presentado en público. «La esperanza que existe en la sociedad vasca en torno a la paz se tiene que materializar en este tipo de llamamientos», apuntan estas fuentes. Los mismos círculos señalan que la declaración ha sido fruto de un prolongado debate entre diferentes sensibilidades ideológicas y parte de una voluntad común de «encontrar soluciones y no eternizar el conflicto en la sociedad vasca».
La iniciativa de este colectivo de mujeres coincide también con la «normalización de relaciones» entre UGT y LAB, y con la posibilidad de que ambos sindicatos realicen «una aportación» a un eventual proceso de paz y de diálogo.
La declaración adquiere un particular significado en una coyuntura en la que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, intuye que la paz «nunca ha estado tan cerca» en el País Vasco. De hecho, la expectativa a corto plazo de una presumible declaración de ETA de cese de la violencia se sitúa en las bambalinas de las diferentes gestiones que otros sectores empresariales y eclesiásticos vascos realizan para apoyar de forma expresa el inicio de un proceso de paz. Los asesores de Zapatero consideran que el apoyo activo de la sociedad civil vasca es un factor decisivo para que pueda alumbrarse un nuevo ciclo en Euskadi.