SAN SEBASTIÁN. DV. El Partido Nacionalista Vasco anunciará hoy la ruptura de su gobierno de coalición con Eusko Alkartasuna en Zumaia. La decisión es la culminación de una crisis municipal largamente desarrollada en los últimos meses, que ha tenido como principal detonante el desacuerdo en la aprobación de los presupuestos municipales. La alcaldesa del municipio, María Eugenia Arrizabalaga, del PNV, se vio obligada a retirar el proyecto de presupuestos ante la falta de mayoría para sacarlos adelante. Los jeltzales intentaron, asimismo, buscar apoyos en otros partidos. Ante la negativa de las fuerzas de la oposición, el PNV se vio obligado a retirar su proyecto de cuentas públicas del orden del día del pleno presupuestario. Los jeltzales disponen de cuatro ediles mientras que EA tiene dos concejales, ambos de la línea oficial, afín a la ejecutiva presidida por Begoña Errazti.
Los dos partidos reconocen que el motivo del conflicto es de índole estrictamente local y está derivado del papel que puede tener la sociedad anónima Zumaia Lantzen, cuyo protagonismo en diferentes áreas municipales suscita diferentes opiniones por parte del PNV y EA. De hecho, EA ha considerado excesiva la intervención de Zumaia Lantzen S.A. en toda actividad urbanística del Ayuntamiento, «hasta el punto de delegar toda actividad urbanística de interés en dicha sociedad» al asumir claramente una serie de competencias que, en su opinión, debería mantener el Ayuntamiento. En opinión de EA, esta sociedad debería reservar sus funciones a la promoción de la vivienda pública. Las diferencias entre ambas formaciones, que concurrieron en coalición a las últimas elecciones municipales, han ido aumentando en los últimos meses. El PNV, a su vez, ha lamentado que EA haya puesto más el acento en las discrepancias que en los acuerdos y ha pedido un esfuerzo de responsabilidad para garantizar la gobernabilidad en la localidad.
Esta ruptura del acuerdo de gobierno en Zumaia ha sorprendido a los responsables de la ejecutiva guipuzcoana de EA, que conocían los problemas existentes pero que, según apuntaron ayer, no tenían ninguna intención de llegar a la ruptura. El propio presidente de la dirección de Gipuzkoa, Iñaki Galdos, limitó el conflicto a un asunto de índole local y no quiso darle una especial lectura política a la crisis de Zumaia.
No obstante, esta ruptura y las tensiones en otros municipios tienen como contexto las relaciones entre el PNV y EA en Gipuzkoa en una coyuntura en la que han comenzado a perfilarse las estrategias ante las próximas elecciones municipales. Galdos, y el sector mayoritario que lidera en Gipuzkoa, se muestra partidario de volver a reeditar la coalición, ya que considera que se trata de una entente de carácter estratégico. Sin embargo, se trata de una decisión que deberá proponer la Asamblea Nacional de EA, en donde los detractores son mayoría.