La inesperada ruptura de las negociaciones entre la dirección de Renault y los sindicatos ha creado un clima de inquietud y preocupación ante el futuro de la factoría de Valladolid, donde la multinacional francesa tenía previsto producir simultáneamente dos modelos: el Modus y el Clio. Se abre ahora un periodo de incertidumbre ante la decisión que pueda adoptar la empresa, que barajó la posibilidad de trasladar la fabricación del nuevo Clio a Francia. El motivo de la discrepancia se centra en el tiempo de parada de la factoría, estimado en un mes, para adaptar las cadenas de producción. Hay acuerdo sobre el tratamiento que tendrían 26 días, pero las diferencias entre sindicatos y empresa son abismales sobre el tratamiento de las 4 jornadas restantes. Los sindicatos temen un expediente de regulación de empleo.