ZIERBANA. DV. Es el primer parque eólico marino de España instalado en el muelle de un puerto; aunque sus cinco aerogeneradores, con capacidad para producir energía suficiente para cubrir las necesidades de electricidad de 12.500 hogares y 40.000 personas, llevaban funcionando en fase de prueba desde octubre pasado.
La instalación, ubicada en el extremo más alejado del muelle de Punta Lucero del puerto de Bilbao, próximo a la localidad de Zierbena, ha generado desde el inicio de su actividad en fase provisional más de 7,1 millones de kilowatios/hora de electricidad. El proyecto ha sido promovido por la corporación eólica CESA, una de las principales del sector en España y las cinco monumentales hélices, de más de 65 toneladas de peso y una altura aproximada de 120 metros de altura, desde su base al extremo superior de una de sus aspas, han sido construidas por Gamesa Eólica.
El lehendakari Juan José Ibarretxe y la consejera de Industria, Ana Agirre, inauguraron ayer, de forma oficial, esta planta eólica que ocupa una superficie de 1.580 metros cuadrados y ha costado alrededor de 11 millones de euros. La energía eléctrica que generan estos cinco molinos de viento se transporta a través de un cableado subterráneo a lo largo de 2,3 kilómetros de red hasta una subestación donde se inyecta a la red eléctrica de distribución de la compañía Iberdrola.
Con la entrada en funcionamiento del parque eólico del Puerto de Bilbao, el País Vasco dispone en la actualidad de cuatro instalaciones eólicas en marcha y viene a sumarse a las ya existentes: las dos alavesas de Elgea (40 aerogeneradores y 27 megawatios) y Urkilla (38 molinos y 32 megawatios) más la vizcaína del monte Oíz, con 30 aerogeneradores y 25 megawatios de potencia instalada. Un quinto parque, ubicado en la sierra alavesa de Badaia, se encuentra en obras.
El lehendakari Ibarretxe resaltó durante su intervención que las previsiones realizadas por el Gobierno Vasco apuntan a que la actividad conjunta de la red de generación de energías renovables formada por estas cinco plantas eólicas será capaz de producir en 2010 el 12% de la energía producida en Euskadi, más del doble de la obtenida el pasado año, alrededor del 4% del total.
Con estas cinco plantas en marcha de energía no contaminante, Ibarretxe estimó que su actividad producirá electricidad para alrededor de 400.000 personas. Esa electricidad obtenida a través de una energía renovable como la eólica, permitirá evitar la salida de 350 millones de toneladas de gases de CO2, caso de que hubieran sido obtenidas mediante la quema de hidrocarburos.
La paralización por su impacto ambiental del parque previsto en la sierra de Ordunte hace peligrar ese 12% de cuota energética obtenida mediante fuentes renovables contemplada por el Gobierno Vasco para 2010.
El departamento de Industria que dirige Ana Agirre, que participa en el proyecto de Ordunte a medias con Iberdrola, ha reconocido que, de confirmarse esta paralización, ese objetivo previsto en el plan estratégico para 2010 se quedaría en el 10% de energías no contaminantes.
Autoabastecerse
Ibarretxe enmarcó la puesta en marcha de este parque eólico del Puerto de Bilbao dentro del objetivo de autoabastecimiento fijado por su ejecutivo que contempla que, a finales de este año, el País Vasco genere el 75% de la energía que consume, una cuota que para 2010 aspira a ser del 100%.
Los 10 megawatios que proporcionará el parque marino del Puerto de Bilbao será dos veces y media menor que la del del monte vizcaíno de Oiz, donde están instalados 35 aerogeneradores, aunque cada uno de ellos con una potencia tres veces inferior. La concesión para la explotación del parque por parte de la Corporación Eólica CESA es de 25 años.
El lehendakari precisó que la energía renovable y el modelo de producción ligado al desarrollo sostenible no son sólo «una apuesta estratégica o energética», sino educacional. «Euskadi es un gran consumidor de energía, alrededor de 2,44 toneladas de petróleo por persona y año, y hay que ser capaces de producir lo que demanda este país: no habrá en este siglo desarrollo humano sostenible sin ahorro energético ni energías limpias y renovables».