SEVILLA. El Juzgado de Menores de Sevilla ha condenado a diez menores a realizar entre 60 y 100 horas de trabajos sociales tras descubrirse que grabaron con un teléfono móvil diversas vejaciones y mofas sobre una compañera de clase con síndrome de Down que posteriormente colgaron en internet para su difusión. La madre de uno de los menores fue quien descubrió la grabación en el ordenador de su casa y lo puso en conocimiento de la Policía y el centro docente.
Los menores, de entre 15 y 16 años, cursan sus estudios en el Instituto de Enseñanza Secundaria Martínez Montañés de la capital hispalense. El pasado 30 de enero realizaron con un teléfono móvil una grabación de cinco minutos en la que realizaban insultos y vejaciones contra una compañera con síndrome de Down, a la que realizaban preguntas obscenas y escabrosas y posteriormente obligaban a repetir comentarios de índole sexual entre las risas de los presentes.
Posteriormente, los menores colgaron el vídeo en internet y lo difundieron entre compañeros a través del servicio Messenger. Precisamente fue la madre de uno de los menores, C.D.Z. la que, al descubrir con estupor las imágenes en el ordenador de su casa y obligar a su hijo a confesar lo sucedido, denunció el caso ante el centro docente. La directora del instituto, que ha calificado el hecho de «desafortunado y horrible», puso el caso en conocimiento de la Policía, a la que entregó una copia de la grabación.
Tras interrogar a los menores, que dicen sentirse arrepentidos, el Juzgado de Menores 1 de Sevilla ha imputado a los jóvenes -entre los que se encuentra una chica- un delito de trato degradante y vejatorio y les condena a trabajar en un centro dedicado a personas con síndrome de Down que elija la Junta de Andalucía. Los dos chavales autores de la grabación deberán realizar 100 horas de trabajos sociales, mientras que los otro ocho deberán realizar 60 horas. Aunque el instituto ya ha tomado las correspondientes medidas disciplinarias contra los implicados, éstos siguen compartiendo clase con su compañera.
El director de la Asociación de Síndrome de Down de Sevilla, Alberto Carmona, se mostró satisfecho con la decisión de la Fiscalía, y calificó la sentencia de «ejemplarizante, no tanto porque se vea como un castigo sino porque permitirá a los chavales comprender mejor esta discapacidad y conocer a sus compañeros en un ambiente más tranquilo y relajado, ver cómo reaccionan sus amigos». La consejera de Bienestar Social e Igualdad de la Junta, Micaela Navarro, no quiso profundizar en el tema al estar relacionado con menores. COLPISA