Probablemente, prescindiendo del Paseo Nuevo y el Txuri Urdin, los lugares más fríos de Donostia sean las marquesinas de los autobuses. Son tan abiertas y con tan poca protección, que apenas sirven para proteger de la lluvia, siempre que no caiga racheado. Pero el frío no te lo quita nadie.
Paradójicamente, las marquesinas suelen ser utilizadaspara publicitar ropa interior. Si hasta hace poco se veían tipos en calzoncillos, ahora llena las marquesinas la campaña de una firma de lencería francesa. Ante la modelo semidesnuda, apenas tocada por un blanquísimo sujetador bordado, dan ganas de pedirle que se tape. No por pudor, sino por la rasca.