LEITZA. DV. Una sartén muy caliente y dos minutos son suficientes para poder comer un buen talo en casa. La empresa Taloak, de Leitza, ha comenzado a comercializar talos precocinados y crudos que se pueden degustar con txistorra, con queso de vaca o queso de oveja, o con cualquier otro alimento al gusto del consumidor. Juan Ramón y Mikel Lizarraga y Marian Zestau son los artífices de esta innovadora oferta: «Somos conscientes de que la introducción del producto va a ser costosa, pero la respuesta es buena. La mejor señal es que repiten». Tiendas dietéticas, delicatessen y comercios especializados han sido los primeros en poner a la venta estos talos.
Mikel Lizarraga conoció desde muy pequeño en su casa el proceso de elaboración de un talo: desde preparar la masa con harina de maíz casera, sal... a darle la forma de torta, colocarla sobre la chapa de la cocina económica muy caliente hasta rellenarla de txistorra o hacer unas buenas sopas de talo con leche. Fueron él y su primo Juan Ramón quienes, después de vender txistorra ecológica en las ferias y ver las largas colas que soportaba la gente para comer un talo, idearon la posibilidad de comercializar este antiquísimo producto. «Teníamos claro que si vendían migas de pan preparadas también podríamos vender talo», comenta Marian Zestau, gerente de la empresa Taloak.
Tuvieron que partir de cero ya que era la primera vez que una empresa se especializaba en la comercialización de este producto. Para ello, tuvieron que diseñar la maquinaria según sus necesidades. «Presentamos a una empresa navarra la idea de las máquinas que queríamos y poco a poco fueron creando una que se adaptara a nuestras necesidades», señala Zestau.
Buena base de la torta
El siguiente paso fue lograr un maíz ecológico no transgénico. Fue «lo más duro, ya que apostamos por la calidad del producto. Nos costó lo nuestro conseguirlo». Las dificultades no acabaron ahí para los jóvenes empresarios, ya que según señala Zestau, «además de contar con la mejor materia prima, teníamos que dar con una base perfecta de la masa para hacer buenos talos. Para ello, contamos con un molino de piedra tradicional con el que obtenemos la harina de maíz y después hacemos la masa en la cocina. A la harina se le añaden los ingredientes del talo y ya está listo».
Una vez hechas las tortas de maíz, el objetivo era vender esos talos precocinados o crudos en diferentes establecimientos, para lo cual «envasamos el producto en atmósfera protectora con un gas inerte. No se trata de un envasado al vacío, sino que es una fórmula más natural».
Los talos pueden ser crudos o precocinados y están acompañados por queso de oveja ecológico, vaca, o con txistorra. Su preparación es sencilla, según señalan los envases de Taloak: «Los precocinados es recomendable sacarlos del frigorífico media hora antes de consumirlos. Después, hay que enharinar las tortas con harina de maíz o convencional y colocarlas en una sartén muy caliente». Además de saborear los talos con queso, txistorra o al gusto del consumidor los creadores de Taloak recomiendan degustarlo como sopas de leche.