ALBACETE. La Policía investiga la muerte de un bebé de pocos días cuyo cadáver, sin aparentes signos de violencia, fue hallado ayer en el Altar del Sepulcro de la catedral de Albacete por el sacristán del templo. El cuerpo del bebé, de apenas unos días ya que todavía tenía restos del cordón umbilical, fue trasladado al Hospital del Perpetuo Socorro de Albacete para que se le practique una autopsia cuyos resultados podrían conocerse hoy. El niño fue hallado a las 12.55 horas por el sacristán de la catedral, Pedro Herreros, quien vio el cuerpo sobre el Altar del Sepulcro de la catedral y alertó a la Policía Local.
Según indicaron fuentes del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, el bebé, vestido con pijama y envuelto en una manta, debía tener menos de una semana de vida.
El cuerpo no presentaba, a primera vista, señales de violencia, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia. Un equipo médico se desplazó en una UVI móvil hasta la catedral, donde intentó sin éxito reanimar al niño. El sacristán de la catedral, en declaraciones a los medios de comunicación, explicó que, en su opinión, «lo han dejado para que lo viéramos encima de la capilla del Sepulcro». «He pensado que quien lo ha dejado es una persona cristiana que no lo ha tirado a un contenedor. Una persona que a lo mejor no tenía medios para enterrar a su hijo y se ha acobardado y lo ha dejado ahí», apuntó. EFE