MADRID. El Gobierno considera que la gripe aviaria es en la actualidad un «problema veterinario». Estima que, de momento, es «altamente improbable» que la infección afecte a seres humanos en nuestro país, aunque asegura estar en alerta y haber tomado «todas las medidas» necesarias ante la posibilidad de que se detecte algún caso de aves afectadas por el virus H5N1 y que informará con «total transparencia». Así lo aseguró el Secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, que apelaba a una «objetiva tranquilidad» al término de la octava reunión de la Comisión interministerial permanente para el seguimiento de información de la gripe aviaria, celebrada en Moncloa.
Según Moraleda, «hay que estar muy tranquilos», ya que según la Comisión «es altísimamente improbable» que la infección alcance a seres humanos en España. Los expertos de la Comisión insisten en que «hasta el momento, la gripe aviaria se trata de un problema veterinario, ya que afecta exclusivamente a las aves, por lo que debe ser contenido por procedimientos veterinarios y por los protocolos de la Unión Europea».
«España estaría preparada para actuar sobre un caso sospechoso de gripe aviaria en animales. Se podría limitar, tratar y evitar, ya que todos los Departamentos están actuando de forma coordinada», aseguró el Secretario de Estado de Comunicación un día después de que la ministra de Agricultura, Elena Espinosa, admitiera el riesgo de que la gripe aviar llegara a España al aumentar la presencia de esta enfermedad en África.
Dos casos en Austria
Entre tanto, la Comisión Europea (CE) prohibió desde las 18.00 horas de ayer los movimientos de aves de granja y decidió restringir la venta de carne en la zona de Austria, donde se han detectado dos casos sospechosos de gripe aviar.
Austria ha notificado a la CE la detección de dos cisnes muertos, por el virus H5 de la gripe aviar, cerca de Eslovenia, y ahora el laboratorio comunitario de Weybridge (Reino Unido) deberá hacer más pruebas para comprobar si se trata o no de la variante H5N1, altamente dañina y que en Asia se ha transmitido a humanos.
Las autoridades austríacas «han asegurado» a la CE que aplicarán inmediatamente las mismas medidas de precaución que Italia y Grecia, donde se ha confirmado el H5N1. En Eslovenia hay un caso sospechoso.
También Bruselas aprobó formalmente esas mismas actuaciones para proteger las aves consistentes en establecer una zona de tres kilómetros en torno al área de Austria donde se encontraron los cisnes muertos y una zona de vigilancia a un radio de diez kilómetros de ese punto. En la zona de protección, las aves de granja deberán permanecer encerradas y se prohíbe cualquier movimiento excepto para aquellas que vayan al matadero. Queda prohibida la venta de carne de aves y huevos procedentes de ese área excepto en condiciones muy limitadas y con controles estrictos. AGENCIAS