Mientras todo son dudas ante el presente y futuro del aeropuerto de Hondarribia, al otro lado de la frontera, en Biarritz, celebran un año récord en número de viajeros y preparan nuevas líneas con capitales europeas. Presidente de la mancomunidad que gestiona el aeropuerto de Biarritz y alcalde de la localidad, Didier Borotra (UDF), se muestra convencido de que el aeropuerto de Hondarribia no sólo «no tendrá un mayor crecimiento», sino que a partir de ahora todo serán «restricciones a causa del tamaño de los aviones y las limitaciones de la pista». El veterano político lo tiene claro: «La apuesta por nuevas líneas de bajo coste en Biarritz contribuirá también al desarrollo del turismo en Gipuzkoa», asegura.
- 2005 ha sido un año récord para el aeropuerto de Biarritz. ¿Cuál ha sido el balance?
- El aeropuerto ha tenido 818.000 pasajeros, que han podido ser varios miles más. A finales de año tuvimos el problema de la niebla. Es la primera vez que en la costa vasca ha habido cinco días de niebla seguidos y una centena de vuelos, con cerca de 10.000 pasajeros, fueron derivados a otros aeropuertos franceses.
- ¿A qué se debe el aumento?
- Es el primer año que sobrepasamos los 800.000 pasajeros porque hemos creado nuevos destinos. Especialmente una línea de bajo coste cuatro veces por semana a Dublín, que se suma al vuelo diario con Londres. Además, nuestras principales líneas con París, Clermont-Ferrand y Lyon funcionan bien.
- ¿Qué peso tienen las líneas de bajo coste en este crecimiento?
- Muy grande. Una buena parte de nuestro crecimiento está ligada a las líneas de bajo coste. Son muy importantes para Biarritz y la costa vasca.
- ¿Por qué?
- Las líneas de bajo coste permiten traer aquí visitantes que antes no venían, como pueden ser los británicos. Ahora vienen regularmente a la costa vasco francesa. Pero no se quedan sólo por Biarritz. Van también a Donostia. Hemos hecho una encuesta en esta clientela y las ciudades que más les atraían eran Biarritz y Donostia. Con lo cual, el desarrollo de las líneas de bajo coste de Biarritz es también el desarrollo turístico de Gipuzkoa.
- ¿Tienen pensado abrir nuevas líneas de este tipo?
- Para fin de año tendremos una nueva línea o con Shannon, en Irlanda, o con Glasgow, en Escocia. Además, el año que viene abriremos un enlace probablemente con Bruselas y, en 2008, queremos tener otro nuevo destino europeo -todo indica que será una capital alemana-.
- Usted ha manifestado que los aeropuertos de San Sebastián y Biarritz son complementarios, ¿en qué sentido?
- En los proyectos de la Eurociudad vasca San Sebastián-Bayona, cogestionados entre la aglomeración BAB (Biarritz, Anglet y Bayona) y la Diputación de Gipuzkoa, se presentó la idea de hacer de la plataforma aeroportuaria de Biarritz el punto de apoyo del desarrollo de turismo aéreo para el conjunto de la eurociudad, teniendo en cuenta la limitación del de Hondarribia. Desde ese punto de vista, nosotros creemos que el aeropuerto de Biarritz, si los socios vascos lo desean, es susceptible de acoger una parte del turismo comercial que interesa a San Sebastián y que un día tiene el riesgo de no poder aterrizar en Hondarribia, a causa de los inconvenientes del aeropuerto. Desde ese punto de vista, sin plantearse el cierre del aeropuerto de Hondarribia, si hay oportunidad de acoger una parte del tráfico de Madrid y Barcelona, estamos preparados. Es una hipótesis que fue discutida, pero que no ha sido decidida.
- ¿Ha hablado con la consejera vasca de Transporte, Nuria López de Gereñu?
- Las negociaciones comenzaron con Álvaro Amann y ahora hay una nueva consejera que se está poniendo al corriente del dossier. Lo que ocurre es que todavía hablamos de una hipótesis. Si el Gobierno Vasco no quiere, nosotros desarrollaremos nuestra plataforma aeroportuaria por nuestra cuenta. Lo único que sé es que el tráfico aéreo moderno tiene sus inconvenientes, especialmente los aviones grandes, que necesitan pistas que tengan los márgenes de seguridad suficientes. El desarrollo turístico de Biarritz y San Sebastián pasa por el desarrollo de líneas aéreas especialmente con otras capitales europeas. Nosotros trabajamos en esta vía y estamos dispuestos a trabajar con nuestros socios vasco españoles si les interesa. Ni más ni menos.
- Es decir, invita al Gobierno Vasco a entrar en la gestión del aeropuerto de Biarritz...
- Sí, porque yo creo en la cooperación transfronteriza, en la creación de una línea regular entre Bayona y San Sebastián por tren cada 30 minutos y en que es necesario que organicemos todas nuestras infraestructuras de transporte para que sean lo más eficaces posibles para Bayona y San Sebastián. Si mañana el Gobierno Vasco entra en la mancomunidad del aeropuerto, la región Aquitania también lo hará.
- Hace unos años, usted se mostró contrario a la ampliación del aeropuerto de Hondarribia.
- No. Yo no quiero tener una posición sobre el futuro del aeropuerto de Hondarribia. No me pronuncio sobre ese asunto. Lo único que hago es constatar simplemente que Hondarribia, Irún y Hendaya están en contra de la ampliación. Constato que el Gobierno Vasco hizo saber que abandonaba la idea de ampliación. Constato que el Gobierno español aparcó también la ampliación, pero quiere aumentar la zona de seguridad. Constato que el desarrollo del aeropuerto de Hondarribia es difícil por decisiones que no me atañen y añado que el Gobierno francés estará vigilante, porque existe un acuerdo entre Francia y España, que limita el número de vuelos desde Hondarribia, y que tiene que ser respetado. Todo esto crea muchos inconvenientes y nosotros estamos dispuestos a ayudar a solucionar el problema que se cree.
- En la complementariedad entre los dos aeropuertos que usted menciona, ¿cuál sería el lugar del aeropuerto de Hondarribia, los vuelos regionales?
- Las limitaciones de la pista de Hondarribia crean un problema en la operatividad de aviones de gran tamaño. Actualmente, en la línea Madrid y Hondarribia hay dos tipos de aviones: los pequeños, con turbohélices, y los grandes, que son pequeños Airbus. Cuanto más pequeño es el avión, más cara es la plaza. Cuando más pequeño es el avión, menos respeta las reglas de confort elemental. Para desarrollar el tráfico hay que tener aviones más grandes, que posibilitan precios menores. Es ahí donde se plantea el problema de la pista de Hondarribia. Desde Hondarribia puede haber tráfico con ciudades con las que puede ser suficiente con aviones pequeños. Pero, a partir del momento que sean necesarios aviones grandes, hay que tener infraestructuras que estén adaptadas.
- Como Biarritz...
- Además, serán las propias compañías las que lo impondrán, y no los poderes políticos. En este sentido, no va a haber crecimiento en el aeropuerto de Hondarribia. En mi opinión, al contrario, habrá más restricciones, a causa del tamaño de los aviones que puedan operar en la pista. Si en el futuro hay una apertura eventual de Biarritz a vuelos a Madrid o Barcelona, el problema que se plantearía sería el de facilitar los enlaces entre San Sebastián y Biarritz y que el aeropuerto estuviera equipado para acoger a los españoles en castellano. Por lo demás, a la gente que ahora coge el avión para ir a Barcelona o Madrid desde Hondarribia, si mañana esos vuelos se transfieren, le daría igual salir desde Biarritz que desde Bilbao.
- O sea, que en el futuro no hay que descartar aviones de Biarritz hacia Madrid...
- Sí. No sería raro para una ciudad como Biarritz. Calculamos que unos 900 madrileños tienen una segunda residencia aquí. Vendrían de vacaciones más a menudo. Insisto, no hay desarrollo turístico si no hay desarrollo de líneas. Si queremos aumentar la irrigación turística de nuestras regiones, hay que abrir nuevas líneas, y en este momento sólo está Biarritz para abrirlas. Con lo cual, es necesaria una cooperación. Cuando digo complementariedad, hablo de cooperación.
«Más del 20% de nuestros viajeros son españoles»
- ¿La cooperación que propugna no riñe con la competencia?
- He recibido al director de Turismo de Francia y le he llevado a visitar el Kursaal, en San Sebastián, y Ficoba, en Irún. Hemos hablado de que Biarritz compite con Donostia en la acogida de una gran congreso internacional sobre el aluminio. Somos competencia, pero si ese congreso tiene lugar en Biarritz, es seguro que por lo menos un día visitarán Donostia. Y al contrario. Cuando hablo de complementariedad, es lo mismo para los aeropuertos que para el turismo. No quiere decir que la competencia desaparezca. Hay competencia, pero podemos gestionarla en común por el interés común. ¿Es extraordinario que el director de Turismo de Francia vaya a ver los equipamientos que hay en España! Para nosotros, estar al lado de San Sebastián es un atractivo turístico, y para Donostia también lo es la proximidad de Francia.
- Mientras tanto, muchos guipuzcoanos y navarros vienen a Biarritz a coger el avión...
- Sin contar a los que usan las líneas de bajo coste, estimamos que es el 20% de la clientela actual. Nuestros cálculos están hechos sobre todo con la línea con París, que representa el 65% de los vuelos. Ir a París desde Bilbao es mucho más caro.
- ¿Qué otros proyectos tiene en el aeropuerto?
- Estamos barajando instalar un sistema de aterrizaje para aviones en cualquier situación climatológica en Biarritz. Asimismo, hay un programa de inversiones en el aeropuerto que está ligado, por un lado, a la compra de terrenos, para crear un margen de seguridad mayor. Además, la creación de nuevas líneas nos va permitir sobrepasar pronto el millón de pasajeros anuales, con lo que en los próximos cinco años tendremos que ampliar la terminal.