El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha propuesto hoy crear un mercado mundial del gas similar al que rige la oferta y demanda del petróleo. Refiriéndose a la estrategia energética global ante los ministros de finanzas de los ocho países más industrializados (G-8), Putin ha indicado que en la actualidad "los mercados de combustibles y energía corren serios riesgos políticos, tecnológicos y ecológicos".
La estrategia a seguir debe "garantizar a la economía mundial y a la población del planeta recursos energéticos a precios aceptables y con el mínimo daño al entorno". Por tanto, "es necesario todo un conjunto de medidas para que los mercados mundiales de energía, incluidas las centrales nucleares, los combustibles y el gas, sean estables y predecibles".
Sin embargo, la parte rusa ha dejado sin respuesta las denuncias de sus socios, y ante todo la del ministro francés Thierry Breton, que han reiterado al régimen ruso el imperativo de ratificar la Carta Energética que Rusia firmó hace diez años y que haría imposible tanto la nacionalización de la petrolera Yukos como la reciente "guerra del gas" con Ucrania. "Les he dicho que es un elemento muy importante y, de ser necesarias enmiendas, habrá que aprobarlas conjuntamente", indicaba Breton a la prensa. La Carta prevé, además, la liberalización de los mercados energéticos, lo que pondría en peligro el monopolio del gigantesco consorcio estatal ruso Gazprom.
Por su parte, el ministro de Finanzas ruso, Alexéi Kudrin, admitía que en la reunión de los ministros de Finanzas "se discutió sobre la Carta Energética". Sin embargo, se ha limitado a indicar que, como resultado, "Rusia analiza las posibilidades de ampliar las formas de transporte del gas", que sería transportado no sólo por tuberías, sino también en cisternas en estado licuado y no sólo a Europa sino también a Estados Unidos.