BILBAO. DV. Un 54% del censo electoral vasco. Ésta es la cifra que el PNV ha fijado como apoyo mínimo que debería recabar un futuro acuerdo para un nuevo marco político en Euskadi. Este porcentaje coincide con el logrado en 1979 por el Estatuto de Autonomía de Gernika y responde al deseo expresado en los últimos meses por la formación nacionalista de que cualquier nuevo marco concite un respaldo «igual o superior» al actualmente vigente. Sin embargo, nunca hasta ahora había concretado a qué cifra se refería hasta que ayer el portavoz del Euzkadi Buru Batzar (EBB), Iñigo Urkullu, desveló que el límite mínimo que pone su partido es el 54%.
En su comparecencia en Bilbao, Urkullu aludió al documento estratégico del PNV para la pacificación, presentado el pasado octubre, que habla de «no imponer un acuerdo de menor aceptación que los actualmente vigentes» ni impedir uno con más apoyos, e insiste en la necesidad de lograrlo en un foro «sin exclusiones y en ausencia de violencia o tutela alguna». Proponía, además, al resto de partidos políticos acordar un nuevo marco con igual o más consenso que el actual Estatuto.
'Hoja de ruta'
El dirigente jeltzale dejó claro que este texto fue aprobado «por unanimidad» en el EBB y es «nuestra única y clara 'hoja de ruta'» en el proceso abierto en Euskadi. El anuncio del PNV supone un paso más a la hora de fijar posición de cara a un posible proceso de paz y a la mesa de partidos propuesta por el lehendakari Ibarretxe. En el documento presentado en octubre el PNV se mostraba abierto a pactar el ejercicio del derecho de decisión de los vascos y abogaba por negociar un nuevo modelo de convivencia que evite la fractura social en el País Vasco.
No obstante, Urkullu recordó que el proceso de pacificación «es una de las grandes cuestiones pendientes» para el PNV. En este sentido, señaló que «todo acuerdo es bueno, siempre que se adopte por medios estrictamente políticos». Añadió que su formación apoyará «sin dudarlo» un acuerdo entre ETA y el Gobierno español. Por ello, instó al PSOE y a Batasuna a dar «pasos decisivos en favor de la paz».
Recordó a ambos partidos las ansias de paz de la sociedad, la resolución del Congreso y la propuesta de Batasuna en Anoeta y dijo compartir la «esperanza de paz» de la ciudadanía y la exigencia de que esta situación no admite más dilaciones. Por ello, lamentó la polémica creada por la excarcelación de etarras y criticó que «no son aceptables los juegos del PSOE de decir una cosa hoy y mañana otra diferente en función de la presión del PP».
Urkullu mostró su confianza de que en próximas semanas puedan darse «pasos decisivos» para el fin de la violencia, y en que se normalice la situación política y «más pronto que tarde» se respete el derecho a decidir de los ciudadanos vascos.
«Derechos humanos»
Por último, Urkullu respondió al deseo del Foro de Debate Nacional, órgano integrado por la izquierda abertzale, EA y otros colectivos vascos, de celebrar un Aberri Eguna conjunto entre todas las fuerzas nacionalistas. El portavoz del EBB respondió que en la actualidad no se dan las «circunstancias», al igual que ha ocurrido en los últimos años, para que su partido pueda celebrar de forma conjunta el Aberri Eguna con otras formaciones nacionalistas.
Explicó que el PNV defiende durante la celebración del Aberri Eguna la reivindicación del «cumplimiento de todos los derechos humanos sin excepción». El Foro de Debate Nacional quiere mantener una reunión con la formación de Josu Jon Imaz para abordar este asunto.