Jacques Chirac arremetió con durísimas descalificaciones contra la publicación satírica Charlie Hebdo, que sacó ayer a la calle un número con caricaturas de Mahoma. (...) La reacción del presidente francés nos parece tan desafortunada como errónea, en línea con lo que han dicho otros dirigentes como Bush, Blair o el propio Zapatero. A Chirac no le han elegido los franceses para valorar si los contenidos de una publicación son de buen o mal gusto. (...) Está claro que Charlie Hebdo no ha vulnerado la ley, aunque haya personas a las que no les guste que se hagan caricaturas de símbolos sagrados. Y si no ha vulnerado la ley, como sucede en este caso, esta publicación tiene perfecto derecho a hacer lo que le plazca (...)