El futuro del aeropuerto de Hondarribia parece despejarse progresivamente, después de que la alternativa defendida por la Diputación Foral de Gipuzkoa para la prolongación de la pista en una zona limitada del barrio de Mendelu cuente con una favorable predisposición por parte de Aena, la compañía Iberia y los ayuntamientos de Hondarribia e Irún.
El futuro de la instalación aeroportuaria se encuentra decisivamente condicionado por la nueva normativa de la Organización Internacional de Aviación Civil (Oaci), que obliga a aeropuertos como el de Hondarribia a disponer de franjas de seguridad de 150 metros en cada extremo de pista. Con este condicionante, si la actual pista no resultara ampliada y hubiese que recortar 300 metros de franja de seguridad respecto a su actual longitud, la capacidad operativa de Hondarribia se vería sensiblemente menguada y su futuro estaría abocado a acoger únicamente aeronaves de baja capacidad en su número de pasajeros.
El proyecto de recrecimiento del aeropuerto de Hondarribia, que contemplaba el Plan Director elaborado en su día por el Ministerio de Fomento, fue rechazado por el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa, los Ayuntamientos de Hondarribia e Irún y los vecinos del barrio de Mendelu directamente afectados por el proyecto de obra. Aquel proyecto preveía una obra de considerable impacto en la zona y al no contar con el apoyo institucional necesario fue definitivamente aparcado por Fomento. A partir de esa decisión y de los condicionantes que la habían motivado, el desarrollo futuro del aeropuerto de Hondarribia se sumergía en una profunda nebulosa de la que ahora parece estar en condiciones de salir si prospera una de las siete alternativas incluidas en el nuevo Plan Director de Fomento, que la Diputación Foral de Gipuzkoa defiende con el apoyo inicial de Aena, la compañía Iberia y los Ayuntamientos de Hondarribia e Irún.
El proyecto para la ampliación de las franjas de seguridad del aeropuerto con la prolongación de la actual pista en trescientos metros, ocupando así una pequeña parte de Mendelu, constituye una alternativa razonable y apropiada, porque además de garantizar la viabilidad y competitividad futura del aeropuerto de Hondarribia, está también en condiciones de proporcionar una respuesta adecuada a los problemas que puedan derivarse de la ejecución de la obra, tanto en lo que respecta a la ocupación de terrenos que será preciso hacer en Mendelu, como en la salvaguarda del pequeño canal que se encuentra en la zona.