SAN SEBASTIÁN. DV. El Gobierno creará un grupo de inspectores de importación de pescado para controlar las entradas internacionales en los aeropuertos, puertos y lonjas, y comprobar sus precios y calidades. Podrá calibrar de este modo las diferencias que existen entre este pescado y el fresco, y con esos datos combatir la caída del precio que está sufriendo en los últimos años el pescado fresco en lonja (lo que pagan los detallistas a los arrantzales).
Así se lo anunció ayer el secretario de Pesca Marítima, Juan Carlos Martín Fragueiro, a los arrantzales guipuzcoanos, con los que se reunió en San Sebastián. Se trata de la primera visita oficial de un máximo responsable de Pesca a la Federación de Cofradías de Gipuzkoa.
El control del pescado de importación es una demanda antigua del sector, que considera que la entrada de «mucho pescado barato» de otros mares tira a la baja el precio del fresco. Hasta el punto de que, según los arrantzales, «el precio que cobramos por nuestras especies principales (anchoa, bonito...) está al mismo nivel que hace cuatro o cinco años».
El equipo de inspección estará formado por 16 grupos que analizarán las entradas de pescado en diversos puntos de España, según explicó Jaime Tejedor, presidente de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa. El Gobierno pidió la colaboración de las administraciones autonómicas y locales.
Tejedor aplaudió la iniciativa, que valoró como un «primer paso» en el camino de crear un Observatorio del Pescado que garantice unos «precios dignos» para las flotas.
No fue el único anuncio de Fragueiro en la capital guipuzcoana. El responsble de Pesca del Gobierno también avanzó que las lanchas de vigilancia pesquera francesas incorporarán inspectores españoles que velarán por que los barcos galos no sobrepasen las cuotas que tienen asignadas, como ha sucedido en los últimos años con la anchoa.
Una tercera noticia agradable para la flota vasca fue la decisión del Ejecutivo de echar atrás su propuesta de pesca en superficie, que hubiera permitido capturar túnidos a otras flotas, como la del pez espada, lo que restaría capacidad de pesca a los barcos vascos de bajura.
En la reunión se trataron otros temas, como el del las ayudas por la subida del gasóleo. Tejedor aseguró que el Gobierno se ha comprometido a abonar las cantidades comprometidas en el acuerdo de noviembre «en un mes a los barcos pequeños de bajo consumo y antes de junio al resto de la flota».
No hubo compromisos en cuanto a las compensaciones por los trabajos de limpieza del Prestige ni sobre el expediente abierto por Fomento a los barcos que bloquearon los puertos de Pasajes y Bilbao durante los días de huelga por el gasóleo. Fragueiro explicó que se analizarán los expedientes «caso por caso», por lo que «no habrá café para todos».
Optimismo con la anchoa
En cuanto a la inminente reapertura de la costera de la anchoa, que lleva casi 10 meses cerrada por la sobreexplotación a la que ha sido objeto en los últimos años, Martín Fragueiro expresó su deseo de que este año «empiece a aparecer» y que la cuota máxima de 5.000 toneladas establecida por Bruselas «se pueda subir mucho más». Consideró que la época en la que se llevaron a cabo las evaluaciones científicas sobre su situación «quizá no haya sido la mejor debido a las temperaturas existentes en ese momento» y, por ello, esperó que «este año empiece a aparecer anchoa».