MADRID. Iberdrola, que en 2005 tuvo un beneficio neto de 1.382 millones de euros, un 15,6% superior al del precedente ejercicio, por el impulso de las energías renovables y de su negocio internacional, prevé ganar 1.600 millones este año, un beneficio independiente del éxito o fracaso que obtenga en el mercado la opa de Gas Natural sobre Endesa, que tendrá como secuela la posibilidad de que la eléctrica aumente significativamente de tamaño. Con cargo a 2005, Iberdrola repartirá un dividendo de 0,885 euros por acción, lo que supone un incremento del 15,2%.
El vicepresidente y consejero delegado, Ignacio Sánchez-Galán, confirmó que el acuerdo alcanzado por Iberdrola con Gas Natural para la compraventa de activos «encaja» a la perfección en las condiciones establecidas por el Consejo de Ministros.
Pero Galán rehusó cuantificar su impacto en las cuentas de la compañía -el precio lo determinarán dos bancos de negocios, con la posible intervención de un tercero- y se limitó a decir que la cuota eléctrica que alcanzaría Iberdrola en caso de aceptarse la opa «sería en todo caso inferior a la de Endesa de hoy» e, incluso, se verá rebajada en el futuro con los nuevos entrantes.
Explicó además que la eléctrica podrá adquirir la participación del 20% que tiene Endesa en la regasificadora de Sagunto, una desinversión impuesta a la empresa gasista que no estaba contemplada en el pacto. Se trata de una recuperación, porque fue Iberdrola -que mantiene otro 30%- quien cedió a Endesa esa cuota en el proyecto.
La trayectoria del acuerdo ya es previsible. Sánchez-Galán, que celebró ver llegado el momento en que han de hablar los accionistas -los dueños de Endesa, recordó-, detalló que, si la opa sale adelante, se planteará la obtención de las autorizaciones necesarias por parte de la Comisión Nacional de la Energía en las actividades reguladas, y se comunicará la operación a Bruselas, puesto que la transacción incluye los activos de Endesa en Italia y la participación en la francesa Smet.
El Ejecutivo comunitario podría ejercer sus competencias o considerar que la autoridad española está en mejores condiciones para el análisis de la transacción. Iberdrola no contempla eventuales vetos de Italia o de Francia, las otras autoridades nacionales afectadas. A falta de algunos flecos -el detalle de las desinversiones en generación, la posibilidad de ventas directas, o de que alguna otra compañía se haga hueco-, la eléctrica que preside Iñigo de Oriol no oculta su satisfacción por la marcha de los acontecimientos.
Las ganancias de 2006 de Iberdrola se apoyarán en el incremento de la producción por la puesta en marcha de nuevas instalaciones de generación, la mejora de la eficiencia y la introducción de los cambios regulatorios que ya prepara el Ministerio de Industria.
Contratos a plazo
El primer ejecutivo de la compañía explicó las propuestas que la compañía defiende de cara al nuevo marco del sector. Por el lado de la oferta, puso especial énfasis en el establecimiento de los contratos a plazo, que consideró una «magnífica solución» para el ajuste en la determinación de los precios. Su adecuación a la realidad debiera ir reduciendo el déficit de tarifa que se ha producido en los últimos ejercicios.
En 2005, Iberdrola ha incluido en sus cuentas una compensación por el concepto de déficit tarifario (diferencia entre ingresos y costes reconocidos) que asciende a 1.259 millones de euros en términos brutos (818 millones netos). A la compañía le corresponde el 35% del total estimado.
Sánchez-Galán explicó que, el pasado año, las ganancias de la compañía estuvieron impulsadas en las energías renovables y el área internacional, que compensaron el descenso de los negocios tradicionales. La compañía produjo 83.000 millones de kwh, pese a la sequía, gracias a la nueva potencia instalada, explicó.
Líder mundial en energía eólica, Iberdrola concluyó el pasado año con una potencia instalada de 3.810MW. Las cuentas financieras reflejan un aumento del margen básico en el 13,6% en 2005, mientras que el gasto operativo neto se incrementó el 8,5%. En consecuencia, el resultado de explotación antes de amortizaciones (Ebitda) se elevó a 3.377,6 millones, un 16% más. COLPISA