B.H.A. envía esta nota: «Día 20 de enero. Me dirijo a Irún. Tomo el topo de las 11:15 de la mañana en Donosti. Nada más bajar en el paseo Colón me doy cuenta de que he olvidado mi bolso en el asiento. Doy parte en la oficina de la estación y se movilizan con toda rapidez. El tren va hasta Hendaia. Estoy nerviosa, los minutos se hacen eternos. Un responsable de la estación insiste por teléfono y me dice que mi bolso lo trae el tren que viene de vuelta. Me lo entrega y me dice que mire si falta algo. Cartera, documentación, móvil, todo esta en el bolso. Quiero agradecer de todo corazón a todos los que hicieron posible que yo pudiera recuperar mi bolso. Muchas gracias».