Dice Jon Aizpurua: « Tengo un pequeño comercio y creo que la implantación de un tranvía sería un error monumental. No quiero que las calles de nuestra ciudad estén de obras permanentes durante varios años. No es una buena decisión someter a los ciudadanos a la odisea que supondrían las obras, aparte del dineral que cuesta en poner este sistema (que al final viene de los impuestos que pagamos todos).
Seguro que se puede mejorar el transporte público sin gastarse tanto dinero y sin fastidiar a los ciudadanos y, sobre todo, a los comerciantes».