SAN SEBASTIÁN. DV. El Gobierno de la ciudad prevé destinar 3,3 millones de euros para la concesión de Ayudas de Emergencia Social (AES) y situaciones de urgencia económica durante este año, según informó ayer la concejala de Bienestar Social Susana García Chueca.
La mayor parte de las AES se destinan habitualmente a gastos derivados del disfrute y mantenimiento de la vivienda, como son arrendamiento de piso o habitación, nuevo contrato de alquiler, intereses y amortización de vivienda, gastos de energía, comunidad, electrodomésticos, reparaciones de la casa e instalaciones básicas.
Estas ayudas se destinan también a prótesis oculares, monturas de gafas, prótesis auditiva o dentista.
La edil socialista indicó que el pasado año se atendieron 2.479 solicitudes de Ayuda a la Emergencia Social, lo que supuso un gasto de 3,4 millones de euros, de los que el Gobierno Vasco aportó 2,3 millones. Este año se destinarán 3,2 millones.
«Para este año, el Gobierno municipal ha aprobado una serie de criterios con el objetivo de adecuar la realidad del mercado de la vivienda a las AES y posibilitar el acceso de los ciudadanos en situación de exclusión a esta prestación», señaló García Chueca. En esta línea, se produce un incremento de las cuantías máximas a conceder en concepto de alquiler y crédito hipotecario, así como del límite máximo de acceso a las mismas.
A partir de ahora se establecen diferentes criterios. Así, la cuantía máxima a conceder en concepto de arrendamiento o de gastos derivados de intereses y amortización de créditos se fija en 260 euros para cada caso, por los 243 estipulados anteriormente.
Para el alquiler se fijan unos máximos de ayudas de 700 euros para las viviendas, de 300 para el de habitaciones y de 265 para las VPO.
Para cubrir los gastos de intereses y amortización de créditos hipotecarios las subvenciones se incrementan según IPC de 328 a 397 euros.
Electrodomésticos
La concejala de Bienestar Social resaltó el incremento que se produce en la cuantía máxima a conceder por gastos de electrodoméstico y calderas, que se duplica pasando de los 300 a los 600 euros. García Chueca señaló también que «pese a lo que piensa la mayoría de la gente, sólo el 14% de los beneficiarios de estas ayudas fueron inmigrantes» y recordó que el requisito para obtener este tipo de ayudas es tener unos ingresos equivalentes a la renta básica, estimada en 549 euros al mes y por persona.
Exclusión social
El consistorio contempla también dedicar 93.000 euros para personas o familias en riesgo de exclusión social. Estas llamadas Ayudas de apoyo al Convenio de Inserción se destinan a los gastos de la vivienda, primeras necesidades, atención sanitaria, transporte, formación y a aquellos que se realizan por el cuidado a terceros y por asistencia jurídica.
Entre las novedades de este apartado destaca el incremento de las ayudas económicas para mujeres víctimas de malos tratos y el aumento de las cuantías para alquiler y crédito hipotecario.