TOLOSA. DV. «La energía más limpia es la que no consume». «Ahorrar agua es también ahorrar energía»... Consejos como estos escritos en cinco estrellas aparecen diseminados por diferentes lugares de la exposición 'Energia Bizi', que puede visitarse estos días en la plaza Nueva. Los alumnos de los colegios que acuden a la muestra disfrutan con el juego que les propone el monitor Ari-tza Zorrakino. Divididos en grupos de dos, tienen que localizar las cinco estrellas, apuntarlas en un papel, y después llevarlas a casa para hacer cumplir en el hogar los consejos hallados.
Alumnos de una clase de 5º de Primaria de la ikastola Laskorain, por ejemplo, recorrían ayer los paneles de la exposición. Saioa, Nagore, Nerea, Irati y Ane son las primeras en encontrar las estrellas. ¿Habéis aprendido algo hoy?, les preguntamos. «Mejor ducharse que bañarse, se ahorra más agua», dice una. «Hay que desenchufar la televisión cuando vamos a estar mucho tiempo fuera de casa», comenta otra niña. «Tenemos que bajar las persianas para guardar el calor», señala un tercer alumno.
Aritza asegura que los chavales adquieren cuatro o cinco claves que «finalmente les hacen adquirir una responsabilidad cuando llegan a casa». «Son ellos quienes más intentan concienciar a sus padres. Nos damos por satisfechos si les ayudamos a adquirir ciertos hábitos», explica.
La exposición 'Energia Bizi' , del Ente Vasco de Energía (Eve) también está abierta al público en general, al margen de las muchas visitas concertadas con los colegios, en recorridos de una hora de duración. Podrá verse hasta el día 10 de febrero, de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 18.00 horas. Es una muestra sencilla pero eficiente. Su principal propósito es poner en práctica un uso más racional de la energía, potenciando su aprovechamiento y ahorro.
La exposición lúdico-didáctica cuenta con paneles informativos que transmiten explicaciones claras y sencillas, maquetas que muestran el proceso de creación de la energía, proyecciones audiovisuales y juegos para los más pequeños, como un generador especial que proporciona energía estática y que provoca expectación y risas entre los chavales.
«Las explicaciones son sencillas, nuestra finalidad es ante todo didáctica», exponen desde el Eve. Así, se incluyen paneles retrospectivos, pantallas de vídeo, maquetas y quizás lo más llamativo sea la reproducción de un hogar a tamaño real, donde se reflejan los consejos prácticos para ahorrar energía de un modo que llega fácilmente a los más pequeños. Ideas directas, como usar la luz del exterior y evitar en lo posible el consumo de luz artificial, alertar sobre la necesidad de desconectar la televisión o el aparato de música para evitar el llamado 'consumo fantasma' o incidir en la importancia de ahorrar agua cerrando el grifo cuando nos lavamos los dientes. En su parte menos lúdica, la exposición realiza un viaje por toda la historia de la energía, desde sus primeros usos, dando a conocer el origen y la utilización de las principales energías convencionales, hasta otras alternativas, las energías renovables, como la eólica o la solar.