Ion Belaustegi se muestra orgulloso de la medalla de plata lograda en el Campeonato de Europa. El donostiarra no ha podido utilizar el cañón que tiene en el brazo izquierdo. Unas molestias en la rodilla derecha se lo impidieron, pero aceptó el rol defensivo que le otorgó el seleccionador, Juan Carlos Pastor. El lateral derecho del Ciudad Real destaca el ambiente casi familiar que se vive en la selección y felicita a Francia, conjunto que a su juicio fue justo vencedor.
- ¿Qué valoración hace del papel de la selección en el Europeo?
- Ser subcampeones es todo un éxito. A principio del campeonato casi todos habríamos firmado ser segundos, porque esta competición es más complicada que un Mundial. Quizá haya personas que pierdan la perspectiva y crean que no ganar a Francia en la final fue una decepción, pero somos campeones del Mundo y subcampeones de Europa. Todo esto en dos años. ¿Cuántas selecciones españolas han conseguido un logro similar? No siempre se puede ganar.
- ¿Y en lo personal?
- He sufrido molestias en la rodilla derecha durante todo el campeonato, y en ataque lo he pasado mal,porque a la hora de saltar para lanzar en suspensión me veía limitado. Por eso el seleccionador me dio minutos en defensa. No es mi punto fuerte, pero he estado a la altura del equipo. Mariano Ortega, que también es lateral derecho, salía a la cancha en ataque y lo ha hecho francamente bien. Me habría gustado estar al cien por cien, pero al final lo que importa es el juego del equipo.
- Iker Romero comentaba al término de la final contra Francia que jugar ocho partidos en once días es inhumano. ¿Se perdió la final por el estado físico de la selección?
- No. Estoy de acuerdo con Iker en que es un desgaste físico muy importante, pero Francia también tuvo que pelear para llegar a la final. De hecho, empezaron mal el campeonato y han tenido que darle la vuelta a la situación para llegar a lo más alto. Yo prefiero disputar el campeonato en dos semanas que estar un mes concentrado. Lo que sí es inhumano es la celebración de Europeos y Mundiales cada dos años. En 2008 coincide el Campeonato de Europa con los Juegos Olímpicos de Pekín. De esta forma, no hay tiempo para valorar los triunfos y los grandes logros son efímeros.
- ¿Por qué se perdió la final?
- No hay que buscar motivos más allá de lo deportivo. Francia es un gran equipo, jugaron mejor y cada partido es un mundo. Les ganamos en la primera fase, y puede que de cada diez partidos que juguemos contra ellos les ganemos seis o siete, pero son cosas que pasan. Ellos tuvieron su día y son justos vencedores.
- ¿Afecta la pérdida por lesión de un líder de equipo como David Barrufet en medio de un partido?
- Está claro que es uno de los mejores porteros del mundo y estaba parando bien, pero Hombrados es otro de los grandes metas europeos y mantuvo el listón bien alto. Cuando estás disputando una final, la concentración es tan grande que no te paras a pensar en esos detalles.
- ¿Qué jugadores le han sorprendido por su rendimiento?
- Ninguno. La calidad de todos los integrantes de la selección es tan grande que por muy buen torneo que hagan, nunca me sorprenderán. Han elegido a Rolando Uríos y a Iker Romero como mejores jugadores en sus puestos con total merecimiento, pero cualquier jugador de España puede estar algún día en esta lista de elegidos. Nos conocemos todos y el nivel es muy alto, difícilmente superable.
- ¿Se les vio tristes al acabar la final?
- Es lógico, pero enseguida le dimos la vuelta al cuerpo. Nos dimos cuenta de que habíamos triunfado. A las horas ya había vuelto el cachondeo y no había un solo gesto de decepción. Al contrario, había motivos para celebrar nuestro buen papel.
- Lo que no escapa a nadie es el buen ambiente en el equipo.
- Nos conocemos desde hace mucho tiempo y el buen rollo que hay en el equipo es uno de nuestros secretos. Además, la sintonía con el seleccionador es total.
- Llegaron a Barajas al grito de 'Pastor renovación'
- Juan Carlos es un técnico de una calidad inestimable. No sólo en el aspecto deportivo, sino también en el humano. Coincidí con él en mi periplo vallisoletano y desde entonces no ha cambiado. Es muy analítico, trabaja muy bien con los jóvenes, es metódico y nunca pierde los papeles. Él propone a la selección una forma de juego y todos estamos de acuerdo. Nos gusta su forma de trabajar y hay una gran comunicación entre seleccionador y plantilla. Después los resultados pueden llegar o no, pero el trabajo está bien hecho.
- ¿Se están valorando en su justa medida los logros de la selección?
- Creo que sí, pero a mí lo que me preocupa es hacer las cosas bien. Entrenar con intensidad, dar el máximo rendimiento posible en competición y llegar lejos con el equipo. Después, que cada uno saque sus conclusiones. Eso ya no depende de nosotros. Pero la afición al deporte sabe que ser campeones del mundo y subcampeones de Europa es una hazaña.
- No sería descabellado pensar que en las tres próximas citas (Mundial de 2007 y Europeo y JJ OO de 2008) vayan a luchar por el oro.
- El equipo es joven, tiene mucha calidad y hambre de títulos. Partiremos con opciones, pero hay equipos de mucha calidad y a veces un mal partido te puede dejar fuera de la lucha por el primer escalón del podio. De todas formas soy optimista. Seguiremos dando guerra a los rivales.