ITZIAR. DV. «Si cambiamos de equipo es, principalmente, por seguir estando los dos juntos. Queríamos seguir corriendo con los mismos colores», nos decía Aitor Osa con el declinar de la tarde en un paraje idílico de Itziar.
En realidad sólo han estado separados un año, el primero de Aitor como profesional, cuando corrió en el equipo Euskadi. Luego siempre han permanecido juntos: «Cuando pasé a profesionales era el hermano de Unai y ahora Unai ha pasado a ser el hermano de Aitor». Inseparables, los dos hermanos Osa correrán en el Liberty-Würth, junto a Manuel Saiz, «donde nunca pensamos llegar a correr, la verdad. Nos parecía que Manolo nunca nos iba a llamar. Y un día nos llamó». Prudente, Aitor Osa no quiere hablar de la experiencia fallida con uno de los grandes equipos del pelotón mundial, que les dejó tirados después de marearles durante dos meses. Ni tampoco que hace unos años Saiz intentó fichar a uno de los hermanos. Prefiere mirar el futuro, pero no se olvida del pasado: «Nos hemos ido muy bien de Banesto. Con nosotros se han portado fenomenalmente y la relación con Unzue, con todos, es muy buena. No tenemos ninguna queja y espero que ellos tampoco la tengan de nosotros».
El futuro, durante dos años, lo pasarán junto a Saiz: «De momento no hemos tenido tiempo de ver los cambios que pueden producirse en el equipo. Sólo hemos estado tres días concentrados en Puente Viesgo. Me imagino que lo que tengamos que ver lo haremos desde la concentración y más tarde en las carreras. Ni nosotros le conocemos a él, ni él a nosotros. Lo único que podemos decir es que todo lo que hemos hablado lo ha cumplido».
A nivel de calendario tampoco van a cambiar las cosas para Aitor: «Voy a hacer el mismo calendario de los últimos años. Debutaré en la Paris-Niza, luego estaré en la Vuelta al País Vasco, en Estella, las clásicas (Flecha Valona, Amstel Gold Race y Lieja-Bastogne-Lieja) y Vuelta a Romandía, de momento. En septiembre correré la Vuelta. En ese sentido no se van a producir novedades».
Manuel Saiz le ha dicho que quiere que se encuentre a tope «en el mes de abril. Otros años suelo correr dos días en Mallorca y más tarde la Vuelta a Andalucía. Por eso, a la Paris-Niza llegaré un poco justo de forma». No tiene un objetivo claro para esta temporada, ni tampoco lo busca. Lo único que quiere «es ganar algo, donde sea, pero ganar algo. Cuando me retire me gustaría hacerlo ganando algo bueno. También me gustaría mejorar en las contrarrelojs, para tener aspiraciones en algunas carreras. Mejorando algo en las cronos, con el nivel que tuve el año pasado, podría conseguir algo».
Con dos años por delante, Aitor no piensa en dilatar mucho su carrera como profesional: «Si llega un momento en el que veo que no voy a mantener un nivel bueno, lo dejo. No voy a arrastrarme, ni a prolongar mi carrera de forma innecesaria. No quiero andar de mala manera. No es mi estilo. Cuando termine este contrato será el momento de decidir si me compensa continuar en el mundo profesional».
No le preocupa ser el líder del equipo en algunas pruebas: «Eso es cuestión de Manolo. Si tengo que trabajar para otros, lo haré. No me importa trabajar. Estoy acostumbrado, y si tengo que coger responsabilidades, las cogeré» señala un Aitor Osa expectante por conocer a sus nuevos compañeros y vivir con ellos a partir del viernes, en la concentración de Estepona.