EL CAIRO. Egipto y Costa de Marfil jugarán el viernes la final de la Copa de África que se está disputando en Egipto. Egipto se desembarazó de Senegal por un mínimo 2-1 y un gol de Drogba clasificó a Costa de Marfil en el 1-0 ante Nigeria. El encuentro por el tercer y cuarto puesto se jugará mañana jueves.
Los cerca de 80.000 espectadores que llenaron el estadio cairota desde horas antes de que comenzase el partido, vieron cumplidos sus sueños cuando Zaki, a menos de diez minutos del final, logró el tanto que deshizo el empate y clasificó a su equipo para la final del viernes, cuando se enfrentarán a Costa de Marfil.
Un error infantil de Mandy, que despejó con la mano dentro del área, permitió a Egipto adelantarse. El centrocampista del Besiktas turco Ahmed Hassan marcó el penalti dos veces porque el árbitro hizo repetir el lanzamiento por invasión del área.
A partir del gol, Egipto se replegó y comenzó a lanzar contraataques mientras Senegal trataba de desequilibrar a base de toque. Tras la reanudación Niang igualó de cabeza y llevó la tensión a las gradas. Hasta que el seleccionador sustituyó a Mido por Zaki. La estrella egipicia montó un escándalo y tuvo que ser contenido para que no se abalanzara sobre el técnico. Zaki le dejó en evidencia al marcar el gol del triunfo minutos después.
Drogba, el mejor recurso
Drogba, el ariete del Chelsea y de Costa de Marfil, es la estrella de un conjunto bien cohesionado pero nada brillante. Marcó en el inicio de la segunda mitad el único tanto de un partido trabado y poco vistoso al aprovechar un profundo pase en diagonal para ganar la espalda de su defensor y batir por bajo al meta nigeriano. Esa jugada ha sido el único recurso de un equipo musculoso que sólo tiene dos armas: el rigor táctico y la calidad del estilete del Chelsea