Según informó el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza), de los cuatro intoxicados que fueron conducidos inicialmente al Hospital Donostia de la capital guipuzcoana, tres de ellos presentaban "niveles más altos de monóxido de carbono", por lo que aunque su estado no es de "gravedad extrema", los médicos decidieron conducirlos al Hospital de Santander para evitar secuelas.
Los trasladados a Valdecilla son G.A., de 27 años y residente en Burgos; J.R.L.F., de 60 años, y A.C.V., de 55, ambos domiciliados en Badajoz y de nacionalidad portuguesa.
El cuarto afectado, F.R.M., natural de Oporto (Portugal) y residente también en Badajoz, permanece ingresado en el Hospital Donostia en observación y será dado de alta hoy.
El departamento vasco de Interior precisó que todos ellos fueron hallados con vida gracias a la rápida actuación de los servicios asistenciales y del propietario de la casa rural, que derribó la puerta de la vivienda.
Trabajadores en la zona
Los hechos ocurrieron sobre las 07.00 horas de esta mañana en el agroturismo Ugarte de Asteasu, donde se alojaban estas cuatro personas, al parecer trabajadores contratados por una empresa de la zona.
Una de las propias víctimas, al encontrarse mareada y con dificultades físicas, fue quien llamó al número de teléfono de emergencias para alertar de que él y sus tres compañeros presentaban mareos y problemas respiratorios.
Bomberos, ambulancias y agentes de la Ertzaintza se desplazaron al lugar, pero dada la urgencia que requería el caso, se alertó también al propietario de esta casa rural ubicada en el casco urbano de Asteasu, residente en un inmueble cercano, para que acudiera en auxilio de sus clientes.
El dueño del agroturismo observó desde la ventana de su casa que los afectados yacían en el suelo, por lo que derribó una puerta para sacarlos.
Esta rápida actuación, antes de que llegaran los recursos de emergencia, redujo la gravedad del suceso, destacó la Ertzaintza, tras lo cual todos ellos fueron conducidos primero al Hospital Donostia de San Sebastián y, desde allí, tres fueron trasladados a Valdecilla, donde hay una cámara hiperbárica que permite su oxigenación para evitar secuelas.
Por el momento se desconocen las causas que provocaron esta intoxicación por gas, aunque según las primeras investigaciones de los bomberos podría deberse a una mala combustión de la caldera.