Sé por experiencia de familiares que en las residencias nuestras es decir de Guipúzcoa, siempre se han pagado cuotas, si bien eran diferentes de unas a otras, según los servicios que daban a los residentes, como labores, actividades diversas, etc. Además el que podía pagar la cuota de la Residencia, con una ayuda de la Diputación según fuera el residente, válido o asistido, y siempre independiente de la pensión que tuviera.
Al parecer ahora se han igualado las cuotas y mi preocupación se refiere a las actuales cuotas que me parecen abusivas.
Ejemplo: Sé de una pareja de ancianos que al entrar en una de nuestras residencia s se han visto obligados a vender su piso, y se puede suponer lo que representa esto para unos ancianos. Vender su casa, su fortaleza, que les ha arropado durante tantos años, toda su vida y que tanto les costó pagarla. Pues bien en este ejemplo su piso ha sido vendido en 24 millones y ahora viene lo mayor: les dicen que con el valor de su piso podrán pagar las cuotas durante tres años, pero Vds. estén tranquilos, pues cuando el dinero se gaste se quedarán aquí con su pensión.
Otro ejemplo: El anciano tenía su pensión y un ahorro de 2 millones, y con esa regla de tres, no le llega para nada, etc. ¿Se figuran lo que pone psicológicamente todo esto para estos ancianos?
Yo me pregunto cómo han vivido estas personas con sus pensiones (mal que bien), pues han pagado sus cuotas, su ropa etc. ¿cómo lo hacían? Pues ahora les dicen que tienen que pagar esas enormes cuotas «pues parece que es eso lo que cuesta una plaza».
Yo creo que si tenemos dinero, está bien que se subvencione a trenes, compañías de aviación, empresas que pesan y que tienen dificultades (no a las Pymes por supuesto), a los deportes de todo tipo, sobre todo al fútbol, ¿y a los abuelos? ¿Cómo es posible que ese abuelo que siempre soñó en dejar su casa o algo a su hijo, sus hijos, nietos, etc., que es la ilusión de toda persona, se encuentra ahora a su vejez, que tiene que vender todo lo que tiene y eso para vivir unos pocos años, y lo que es peor, además de no poder dejar nada, sabe que cuando ese dinero se gaste, su hijo, hijos, etc., tienen que seguir pagando las cuotas, hasta que muera. Aquí tengo la tentación de decir algo más fuerte, pero por ética me lo callo. Sólo les digo que es muy duro y cruel, y yo que soy mayor me siento muy mal. Espero de corazón que alguien me explique esto.