SAN SEBASTIÁN. DV. La Cámara de Comercio de Gipuzkoa reabre hoy su sede de la Avenida de Tolosa en San Sebastián tras haber sido reparada a consecuencia del accidente que sufrió hace casi un año, la noche del 13 de febrero de 2005, cuando una grúa de grandes dimensiones que operaba en una obra anexa, se desplomó sobre el edificio que acababa de ser inaugurado el 29 de diciembre a causa de las fuertes rachas de viento de hasta 100 kilómetros/hora que se produjeron ese día.
Durante este tiempo, la institución ha atendido al público en unas instalaciones provisionales en el Parque Tecnológico de Miramón, aunque los primeros días prestó sus servicios en los locales que posee en la calle Camino, frente al Hotel María Cristina.
El grueso de la mudanza se produjo el viernes, con la intención de que los empleados de la Cámara puedan iniciar esta mañana su trabajo y la atención al público con normalidad.
Las obras de reparación han durado algo más de lo previsto (en principio se calculó 6 meses) a pesar de que los daños no afectaron de forma importante a la estructura interna. Pero el edificio ha sido restaurado y su aspecto es «exactamente igual» a como estaba antes del accidente, destacan fuentes de la Cámara.
Luminosidad
La nueva sede está ubicada frente a las universidades, en concreto frente a la Facultad de Psicología de la UPV. Destaca por su corte vanguardista, cuya principal característica es la luminosidad que invade todo el edificio gracias a su exterior acristalado y los espacios abiertos del interior.
La sede es un edificio rectangular de siete plantas: cinco superiores donde se desarrolla la actividad diaria, una subterránea con un salón de actos y salas para cursos de formación, y una última planta de aparcamiento.
Las oficinas y despachos se distribuyen en el perímetro del edificio. Se caracterizan por estar abiertas, tanto hacia el exterior como hacia el interior, al ser las paredes cristaleras, dejando poco espacio para la intimidad.
El centro del edificio está ocupado por la sala de plenos, una l engua colgante cerrada también por amplias cristaleras.
Edificio inteligente
La instalación está concebida como un edificio inteligente, con la incorporación de nuevas tecnologías y sistemas de ahorro energético.
Su construcción supuso un desembolso para la Cámara de 18 millones de euros, financiados con la venta a una promotora inmobiliaria de la anterior sede, un edificio emblemático en la calle Ramón María Lilí, a orillas del Urumea y con vistas al Victoria Eugenia y a la desembocadura del río. El edificio se está reconvirtiendo en viviendas de lujo.