BERA. DV. Peio Martikorena Alzuri fallecía el jueves por la noche tras una enfermedad a los 60 años de edad. Ayer, sus empresas permanecían cerradas. Sus funerales tendrán lugar esta tarde a partir de las 5.00 en la Iglesia San Esteban de Bera.
Nacido en Irurita en 1945, muy pronto se trasladó con su familia a Bera, donde sus máximas dedicaciones fueron el trabajo y la familia. Su dedicación sin límites a su proyecto y la capacidad innata para crear nuevas ideas y convertirlas en empresas, son los aspectos que más destacaban de este vecino del Bidasoa. «Parco en palabras, honesto, de esas personas que miraban a los ojos», así lo describían sus conocidos y allegados,
Casado con María Agustina Damborinea y con cuatro hijos y un nieto, recibía hace un año el premio 'Empresario del año 2004', promovido por la revista Negocios en Navarra y la CEN, por su labor al frente de Conservas Martiko, empresa que comercializa en España el 70% de los productos relacionados con el pato. Ocho años estuvo nominado, hasta conseguirlo. En las entrevistas que concedió el pasado año con motivo del premio, aseguraba confiar en que sus hijos y nietos continúen su negocio.
Fue un joven inquieto que comenzó a trabajar a los 14 años en un restaurante francés. En sus inicios fue fontanero y marino. Se fue a Francia a los 16 años a estudiar fontanería y a Terranova a pescar bacalao.
Con mucho trabajo y tras abrir en 1977 un comercio en Ibardin, se introdujo en la cría del pato, con el que abriría en Bera en 1988, el Grupo Martiko, su empresa familiar dedicada a elaborar productos del pato, con la que llegó a situarse en el primer puesto nacional de las ventas en este sector, y segundo en el de los ahumados de salmón y trucha. A sus tres plantas industriales de Bera, se unieron en 2002 la planta vizcaína de Larrabezua, que comercializa la marca Delicass, así como la empresa Selectos de Barbate (Cádiz), dedicada a los derivados de la pesca. Además de las factorías, su visión empresarial le llevó a continuar con las ventas abiertas en Ibardin y Dantxarinea y Valcarlos. Además abrió un matadero de patos y una sala de despiece en Lerín, donde tenía previsto ir incorporando más granjas, porque su proyecto empresarial en realidad no terminó, ya que siempre estaba pensando en nuevas ideas.
El proyecto de Martiko ha supuesto un desarrollo en la comarca del Bidasoa. En total, tiene una facturación que ronda los 40 millones de euros y que da empleo a unas 500 personas.
La Iglesia de Bera acogerá los funerales esta tarde. Serán muchos los que se acerquen para dar su pésame, sincero, a la familia.