ZUGARRAMURDI. DV. «No puede ser. Para nosotros la jornada se había convertido en una preocupación y cada año el pensamiento era, que todo salga bien, que no ocurra nada».
Los miembros de la sociedad Akelarre de Zugarramurdi han decidido suspender la tradicional fiesta que se celebraba en la famosa cueva la noche del sábado anterior a la festividad de San Juan. «Valoramos el trabajo desarrollado en estos años, pero nos hemos dado cuenta de que la jornada no podía seguir así». La localidad, que cuenta con 250 habitantes, se veía desbordada en los últimos años. La fiesta, una gaupasa que comenzó en 1983 y que entonces supuso una manera de recrear en el interior de las cuevas, mediante representaciones de teatro y música, la historia y la leyenda de las brujas, «ha ido perdiendo su esencia».
8.000 personas
De los 300 visitantes de los primeros años, se ha llegado a alcanzar los 8.000 y los organizadores se han visto desbordados por la masiva afluencia. «Además, en los últimos años, muchos ni siquiera se acercaban a la cueva, y el pueblo quedaba literalmente arrasado. Es cierto que nos dejaba beneficios con los que luego se subvencionaban otras actividades a lo largo del año, pero el 75% servía para pagar gastos, y en realidad, los beneficios eran del 25%».
La sociedad Akelarre, organizadora de la fiesta, ha renovado su Junta Directiva y los nuevos miembros, decidieron proponer la posible suspensión. A la cita del pasado 20 de enero acudieron 80 vecinos, y más de 60 personas respaldaron la decisión de suspender la cita.
Las dimensiones de la fiesta requerían servicios que no pueden ofrecer, como un servicio de seguridad. Prácticamente todas las salidas del municipio quedaban bloqueadas porque los asistentes aparcaban a los dos lados de la carretera de acceso.
La esencia de la fiesta también se considera perdida, por la organización. «Comenzó como una forma de recrear un akelarre, una representación en la noche de San Juan, pero al final mucha gente no venía por la escenificación sino a pasar una noche de diversión. En los últimos años era muy difícil realizarlo, porque apenas había espacio».
Ahora desde la sociedad Akelarre se plantean un cambio de dinámica. «No sabemos qué pasará en un futuro. De momento al menos, intentaremos seguir con la realización de actividades culturales para los vecinos. Pero también estudiaremos la posibilidad de organizar algo, tal vez de día, con forma diferente».
Forman esta nueva comisión Marifa Irazoki, Gontxu Garmendia, Idoia Mentaberri, Argitxu Agerre, Elena Ansalas, Garaxi Amorena, Eugenio Sansiñena e Inma Uranga.