Tras la publicación en esta misma sección la pasada semana de un escrito sobre bicicletas, nos remiten una respuesta que detallamos a continuación. «Es evidente que quien escribía la carta de la pasada semana no circula habitualmente en bicicleta como muchos zarauztarras, tal y como él indica. De lo contrario, entendería cómo muchos usuarios de las bicis se ven obligados a circular por las aceras, ya que el poco respeto que tienen los conductores de vehículos a motor, esos que cumplen las obligaciones acústico-lumínicas, ponen en riesgo la vida de los ciclistas. Y si no averigüe cuantas personas mueren en nuestras carreteras mientras se desplazan en bicicleta. Yo ando habitualmente en bicicleta y ante todo respeto al peatón, pero le puedo asegurar que por desgracia no ocurre lo mismo con motocicletas, coches y demás vehículos motorizados con respecto a nosotros». Por otro lado comenta que «a dichos vehículos se les obliga a circular por determinados lugares, y me pregunto si no ha visto a multitud de motos también por las aceras o a coches estacionados en ellas impidiendo el paso a los peatones. Menos sanciones y más educación y respeto para con los demás. Eso bastaría para resolver muchos problemas. Y para acabar decirle que los bidegorris son necesarios y cumplen una función muy importante, pero no nos llevan a todas partes. Yo para ir a trabajar utilizo la bici como medio de trasporte y evidentemente no tengo un bidegorri que me lleve de casa al trabajo. Y que conste que no lo estoy pidiendo, porque creo que en nuestras calles cabemos todos, eso sí, respetando siempre al más débil».