Iñaki Vázquez comenta: «Hace ya muchos años trasladaron las torres de Arbide a Miramón. Era una construcción de piedra y por lo tanto factible de desmontar y trasladar. Los edificios de la antigua fábrica del gas son de ladrillo. En caso de autorizarse el traslado, ¿cómo lo van a hacer? ¿van a desmontar el edificio ladrillo a ladrillo? ¿O lo van a derribar todo por la noche y crear otra edificación parecida en otro emplazamiento? Si los edificios están catalogados de entrada hay que descartar lo del derribo y por lo tanto el traslado deberá hacerse numerando antes cada ladrillo para el desmontaje y posterior montaje. Otra maniobra sería hacer otro daño a nuestro patrimonio. Yo también confío en que se cree cuanto antes la asociación del defensa del patrimonio donostiarra porque vemos venir nuevos desastres con pérdidas de plazas y edificios de piedra».