Tenía una vaga referencia de esta historia, que pude completar ayer. El Papa Juan Pablo II, conocido por su austeridad, se permitía una licencia con sus colaboradores más cercanos en la cena de Nochebuena; bebían un buen vino. El vino sobrante era bendecido en la Misa de Gallo.
Hace nueve años, por medio de alguna información recibida, miembros de la nunciatura española visitaron viña Pedrosa, una bodega Pedrosa del Duero, de la denominación Ribera del Duero. Cataron diferentes caldos y enviaron una caja al Vaticano, siempre pagando ya que no admitían el regalo de la bodega. Falleció Juan Pablo II, pero Benedicto XVI ha mantenido la costumbre y estas navidades se repitió la historia. Me lo contaba el gerente de la bodega Juan de la Vega, que estaba acompañado de Enrique Muñoz y Fernando Elustondo.
Sucedía en el palacio de Miramar que ayer se convirtió en una exposición de buenos caldos de numerosas denominaciones de origen como Rioja, Rioja Alavesa, Rincón del Duero, Somontano, Toro, Rias Baixas, Montilla Moriles, Jumilla y Tecla de Murcia, Navarra, Penedés, Castilla La Mancha, Bierzo y Txakoli de Alava y Vizcaya.
También participaron unas cuantas firmas de aceite, menos de las esperadas debido a la mala producción del pasado año por los diferentes cambios climáticos.
La organización corrió a cargo de la empresa Entretenedores con Juanan Bilbao, Iñigo Urrutia y Leire Terradillos de la sede de Bilbao y Luis García y Teresa Pacheco de Madrid. Este salón itinerante ha viajado en seis ocasiones a la capital vizcaína pero se estrenaba en San Sebastián.
Pudimos saludar a muchas caras conocidas de la hostelería guipuzcoana, como Iñaki Illarramendi del restaurante Txokolo, gran remero en su juventud y ahora se recupera de una intervención quirúrgica en la cadera. Probaba un buen jamón cortado a cuchillo con Iñigo Jiménez de la Venta de Curro. Con ellos Iñaki Goikoetxea, jefe de compras del hotel de Londres y de Inglaterra, con algo de prisa porque en sus salones se estaba disputando el campeonato de Euskadi de Jóvenes Cocineros.
No faltaban miembros de Asociación de Empresarios de Hostelería de Gipuzkoa con su presidente Alejandro Izagirre, el vicepresidente Mikel Ubarrechena y el gerente Julián Garicano.
Cataban diferentes vinos los somelier Ruth Cotonero del restaurante Mugaritz, Juan Carlos Muro de Akelarre y Darran Williamson de Martín Berasategui. Formaban corrillo Elías Argote del restaurante Kaskasuri, Kike García de El Lagar, Oscar Antón del Basque, Joaquín Basurto de Ibailur y Aitor Díaz de Mendibil del hotel San Sebastián.
No faltaron Eneko Sarasola del restaurante Gandarias, Kepa Vicent de la firma Solbes, Elena Fagoaga y Xabier Luaniz del hotel Castillo de Beasain.
Conocimos a Juan María Antoñana y José Antonio Arriola de bodegas Iñurrieta de Navarra, Aritz Fernández de Conde de Valdemar, Marina García de bodegas Bilbao, Martín Garrido de bodegas Ondulan y a Pilar Ramírez de las bodegas riojanas de Ramírez de la Piscina, junto a Kike Urtizberea de txakoli Xarmant.
Kino Martínez de la agencia de publicidad donostiarra Dimensión me mostraba encantado la foto de su tercer hijo. Charlaba con Ignacio Ruíz de Alegría, gerente de la empresa Bultzlan, músico y director de diferentes coros. Con ellos Nerea Goñi de la distribuidora Goñi y la italiana Gabriela Ranelli de Tenedor Tours.
Otros participantes que acudieron a este acto: Elena Pacheco de viña Elena, Eduardo Pozas de Resalte Peñafiel, Lorenzo Lozano de destilerías Bernal y Miguel Cabrera y José Luis Portero de bodegas Alvear.