SAN SEBASTIÁN. El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado el sobreseimiento del caso del escolta que murió en 2002 en un tiroteo con la Guardia Civil en Donostia, al desestimar el recurso contra el archivo que había presentado la familia del fallecido, que imputaba al instituto armado un delito de homicidio imprudente.
La muerte de Joseba Andoni Urdaniz, de 32 años, se produjo el 2 de abril de 2002, cuando miembros de la Guardia Civil vestidos de paisano participaban en un seguimiento a unos delincuentes comunes que iban a atracar una entidad bancaria de Larratxo. El escolta protegía a una edil del PSE-EE en Lezo.
La sentencia del Supremo recalca que la actuación del guardia civil que mató al escolta no suscita «ninguna duda» sobre la «conveniencia» del uso de su pistola.
El texto recuerda además que el fallecimiento del guardaespaldas se produjo en el contexto de un «operativo de vigilancia, espera y detención de una banda de atracadores peligrosos y posiblemente armados» y precisa que no fue el guardia civil el primero en efectuar los disparos. EFE