Ahora no va de chistes, es un asunto serio. La frase de un escultor pronunciada en un contexto no precisado, se utiliza como un dogma por algunos que tienen mucha prisa en que se ejecuten ciertos proyectos que a ellos les parecen inaplazables. La inmensa mayoría de las infraestructuras se perciben de forma positiva; en otros casos, bien porque no se ve su necesidad, se piensa que existen otras alternativas. Lo que me parece reprobable es pretender hacer calar la idea de que, al ser los vizcaínos más activos, Gipuzkoa pierde oportunidades irrenunciables, con el fin de posicionar a la población a favor de proyectos discutibles.