La difusión del informe sobre la reforma constitucional elaborado por la Comisión de Estudios del Consejo de Estado, que se debatirá en sesión plenaria el 16 de febrero, ha dado lugar a interpretaciones abusivas de su contenido y a algunos falsos debates. No se trata sólo de que no sea vinculante, sino que ni siquiera es una propuesta en sentido estricto, sino más bien una reflexión abierta: una especie de libro blanco sobre problemas relacionados con la Constitución y su reforma, redactado con ocasión de la consulta realizada por el Gobierno. (...) La consulta del Gobierno se refiere a los cuatro puntos concretos (preferencia del varón en la sucesión al trono, referencia a la UE, denominación de las comunidades, Senado territorial) que se propone modificar, de acuerdo con unas determinadas pautas y objetivos políticos expresamente marcados (...)