El PSE-EE cumplió su advertencia, y no sumó sus votos a los del equipo de gobierno para sacar adelante una modificación del Plan General en Olandixo. PNV, EA y Aralar, con 10 votos, se quedaron a falta de uno de lograr la mayoría absoluta requerida para aprobar este punto. El PSE-EE, junto con PP, se abstuvo y EB votó en contra.
La abstención del PSE-EE se veía venir desde que, su portavoz Paco García advirtiera al alcalde que, para contar con los votos socialistas, debe antes alcanzar un acuerdo global. Lakunza, en respuesta a una interpelación de García sobre cómo piensa gobernar con sólo 10 votos, aseguraba que «buscando acuerdos puntuales cuando se trate de un tema que exija mayoría absoluta», es decir, 11 votos. Para el resto de temas, con sus diez votos (actualmente hay 20 corporativos) y con el recurso a su voto de calidad, el alcalde tiene asegurada la gobernabilidad. La portavoz popular Icíar Lamarain responsabilizó directamente al alcalde Ignacio Lakunza de los incidentes ocurridos en el pleno del 26 de diciembre. Lamarain culpó al regidor por «no haber tomado las medidas oportunas para que no se hubiera llegado a ese final». La portavoz popular recordó que hechos similares se repiten cada año con ocasión de la Salve de San Juan, y acusó a Lakunza de «pasar olímpicamente de tomar ninguna medida» para prevenir estos hechos.