PARÍS. DV. La Policía francesa busca en la región de Toulouse el piso franco en el que residían Urtzi Gainza Salinas e Iñigo Ripoll Estarta, presuntos activistas de ETA detenidos el sábado tras sufrir dos accidentes de tráfico en una carretera nevada del sur de Francia. Los arrestados, ambos en situación de busca y captura por la Audiencia Nacional, estaban presuntamente encuadrados en el aparato militar, según las primeras constataciones de los servicios antiterroristas.
Los retratos fotográficos de Gainza -con perilla- y Ripoll, procedentes de los carnés falsos que portaban, fueron publicados ayer por el diario regional La Dépêche du Midi. Iban acompañados de dos números telefónicos a los que la Policía Judicial invita a llamar «rápidamente» a los lectores que los reconozcan.
Los investigadores creen que el domicilio clandestino del dúo puede estar situado en los departamentos de Tarn, en el que se produjo el doble arresto, o de Alto Garona, cuya capital es Toulouse. El estado difícilmente transitable que presentaban el sábado las carreteras de la región, por efecto de las fuertes nevadas, hace pensar que el lugar donde pernoctaron no puede distar mucho de Saint Paul Cap de Jux, término municipal de las detenciones.
ADN y huellas
El automóvil en el que viajaban, un monovolumen Renault Scénic, ha sido examinado a fondo por especialistas de la Policía Científica de Toulouse a la búsqueda de indicios, huellas dactilares y restos orgánicos de ADN. Los detenidos, que permanecen en dependencias policiales de Toulouse, reivindicaron su militancia en ETA cuando fueron interceptados por una patrulla de la Gendarmería, según fuentes policiales.
En Madrid, la Comisaría General de Policía Científica de la Dirección General de Policía confirmó las identidades, adelantadas provisionalmente la víspera, tras el análisis dactiloscópico de las huellas enviadas por las autoridades galas. Gainza y Ripoll, bilbaínos de 26 y 30 años, estaban huidos desde 2003 y 2002 de la Audiencia Nacional que los perseguía por presunta colaboración y pertenencia a banda armada o terrorista, respectivamente, en sumarios relacionados con el comando Bizkaia.
Ripoll había presuntamente alquilado en Bilbao el piso de la calle Licenciado Poza en el que se refugiaron los 'liberados' Hodei Galarraga y Egoitz Gurrutxaga, fallecidos por la explosión de la bomba que manipulaban en septiembre de 2002. Meses después fue identificado como presunto integrante de un grupo que iba a cometer atentados en verano de 2004 en Cataluña y Levante.
Gainza está procesado por supuesta implicación en una trama de «dinamización y reestructuración de grupos de la kale borroka» en Vizcaya. También está acusado de pertenecer a ese entramado el huido Iker Mendizabal Cubas, sospechoso de haber participado en una emboscada tendida a la Ertzaintza en el alto de Herrera (Álava), en septiembre de 2003.