El debate sobre el Estatuto de Cataluña ha causado no sólo un gran desgaste al Gobierno y a los partidos políticos, sino un cierto hartazgo en la ciudadanía. Así se desprende del barómetro de opinión que publica hoy EL PAÍS, realizado después del acuerdo global que cerraron la semana pasada el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de CiU, Artur Mas, y que fija en sólo un punto la ventaja del PSOE sobre el PP (41% frente a 40%). Esa diferencia es exactamente la misma que en noviembre pasado. Pero es bastante menos que los seis puntos que recogía la anterior encuesta de este diario en septiembre, antes de la recta final para la reforma del Estatuto. El sondeo revela una fuerte polarización entre el electorado del PP y los demás partidos, a la par que suspende a todos los líderes, incluido Zapatero.