HUNTSVILLE. Un hombre que se dedicaba a transporta cargamentos de droga entre los estados de Alabama y Texas y que hace casi 14 años asesinó a cuatro personas durante un asalto fue ejecutado ayer en Texas. Marion Dudley, de 33 años, quien se declaró inocente durante el juicio, recibió una inyección letal en el Centro de Rehabilitación de Huntsville por el asesinato de José Tovar, Frank Farías, Jessica Quiñones y Audrey Brown en Houston en 1992.
En el asalto resultaron heridas dos personas, quienes en el juicio identificaron a Dudley como autor de los crímenes. Las víctimas fueron maniatadas y ejecutadas de un tiro en la cabeza, según señalaron los fiscales durante el proceso. Dudley, quien tuvo dos cómplices, uno también condenado a muerte y otro a cadena perpetua, se negó a formular una declaración final y falleció ocho minutos después de recibir la inyección letal.
Entretanto, la hija de un hombre condenado a la pena capital en Florida por matar una mujer en 1985 y cuya ejecución está prevista para la próxima semana, ha pedido al gobernador del Estado, Jeb Bush, que conmute la pena por cadena perpetua. EFE