BAGDAD. El Ejército estadounidense anunció ayer la liberación de cinco de las nueve mujeres presas cuya excarcelación habían exigido los secuestradores de la periodista estadounidense Jim Carroll. Sin embargo, portavoces militares americanos insistieron en que esta medida no tiene ninguna relación con la petición de los captores de la reportera. «Esta operación estaba decidida mucho antes», subrayaron las fuentes.
Jim Carroll, periodista freelance de 28 años que trabajaba para el periódico Christian Science Monitor, fue raptada el pasado día 7 cuando se disponía a entrevistar a un líder religioso suní. El traductor iraquí que la acompañaba fue muerto a tiros.
Los secuestradores de Carroll dijeron pertenecer a las Brigadas de la Venganza y amenazaron con matarla si las reclusas iraquíes no eran liberadas en 72 horas, según anunció el pasado día 17 la cadena de televisión qatarí Al-Yasira al difundir un vídeo con imágenes de la rehén. El plazo se cumplió sin que se haya tenido noticia alguna sobre la suerte de la informadora.
La puesta en libertad de las cinco mujeres fue decidida por una comisión compuesta por representantes de la fuerza multinacional y de las carteras iraquíes de Justicia, Interior y Derechos Humanos. Su dictamen determinó que no estuvieron implicadas en atentados. Hasta ahora se han examinado 26.900 casos, recomendando la liberación de más de 14.100 reclusos.
Por otra parte, la violencia prosigue. La explosión de una bomba al paso del convoy del ministro de Industria y Minerales, Osama Abdul Aziz al-Najafi, mató ayer a tres de sus guardaespaldas, pero el político salió ileso una vez más. En Kirkuk, en el norte, un responsable kurdo y un funcionario de la comisión anticorrupción fueron asesinados en sendos ataques.
Además, al menos tres policías murieron en la zona de Al-Ishaki al estallar un artefacto al paso de su vehículo. Asimismo, el Ejército estadounidense anunció que uno de sus marines murió el miércoles, con lo que han fallecido ya 2.230. AGENCIAS