VITORIA. DV. Mujer, hispanoamericana, y con una edad comprendida entre los 20 y los 45 años. Es el perfil de las personas inmigrantes que, cada vez con más frecuencia, acuden a los cursos de acogida lingüística al euskera organizados por los Departamentos de Cultura y de Asuntos Sociales del Gobierno Vasco y diseñados especialmente para los extranjeros residentes en el País Vasco. A lo largo del año 2005, 325 inmigrantes participaron en estos cursos en los que, según explicó la consejera de Cultura, Miren Azkarate, se ofrecen conocimientos «básicos» de euskera ya que buscan actuar de «puente» hacia ciclos más avanzados para los que estén interesados en continuar con el aprendizaje del idioma.
Y es que, además de iniciarse en el euskera, uno de los principales objetivos de estos cursos gratuitos de 60 horas de duración y atípicos, ya que pueden llegar a reunir en una misma clase a alumnos de distintos países e incluso continentes, es el de favorecer la integración social posibilitando un mejor conocimiento de la sociedad vasca.
Si cuando la iniciativa se puso en marcha hace dos años había ocho cursos, en 2005 se han organizado 32 cursillos en 21 municipios vascos. Entre ellos, Getxo -con cuatro cursos-, Bilbao y Durango -con tres- Bergara, Berriz, Hernani y Ordizia - con dos cursos- y localidades con un único curso como Agurain, Aduna, Aizarnazabal, Donostia, Eibar, Elorrio, Ermua, Getaria, Laudio o Lekeitio. Han sido las pequeñas localidades vascas las pioneras en la aplicación del programa Aisa, enmarcado en el I Plan Vasco de Inmigración, con la colaboración de ayuntamientos y euskaltegis.
Dificultades
Los datos ponen de manifiesto que la edad media de los estudiantes es de 33 años, son mayoritariamente mujeres -en concreto, dos de cada tres alumnos- y en algo más de la mitad de los alumnos poseen el graduado escolar o certificados de más bajo nivel. De la información sobre los 325 alumnos que acudieron a los cursos de euskera en 2005, originarios de 54 países diferentes, se desprende que el 65% proceden de países latinoamericanos, entre los que destacan Colombia (53), Bolivia (34), Argentina (28) y Ecuador (22).
En cuanto a los países del Magreb, han sido 28 los estudiantes de esta zona mientras que, entre los países del Este de Europa, Rumanía -con 14 alumnos- es el más representado.
El hecho de que la lengua materna de los estudiantes sea distinta complica con frecuencia el trabajo del profesor, que precisa de más tiempo para explicar los conceptos básicos. Tal como indicó el consejero de Asuntos Sociales, Javier Madrazo, estos cursos llevan un ritmo más lento, entre otras cosas, por los problemas inherentes a la situación de muchos inmigrantes, como las duras condiciones de los trabajos que desempeñan, los cambios de turno o trabajo que dificultan la asistencia a las clases, etc. Aunque reconoció que la cifra de personas que acuden a estos cursos es «pequeña» en comparación con los cerca de 70.000 extranjeros que viven en el País Vasco, consideró que la iniciativa aporta «su granito de arena» en la aspiración de «integrar en la pluralidad». Madrazo realizó estas afirmaciones tras firmar, junto a Miren Azkarate, un nuevo convenio por importe de 83.000 euros que garantiza los cursos para 2006.