La Ertzaintza detuvo el pasado año a 763 personas acusadas de perpetrar algún delito de violencia de género, como agresión, amenazas en el ámbito familiar o quebrantamiento de órdenes de alejamiento, lo que supone un incremento del 46% respecto a 2004, año en que se produjeron 520 arrestos, según informó el Departamento de Interior.
A pesar de en 2005 se registró un ligero aumento de denuncias, el número de víctimas mortales descendió, pasando de cuatro mujeres fallecidas en el 2004 a tres el pasado año.
Durante el pasado año, el número de mujeres que denunciaron ser víctimas de agresiones en el ámbito familiar fue de 2.021, lo que representa un ligero incremento del 0,39% respecto al año 2004, en el que se registraron 2.013 denuncias.
Por territorios, Bizkaia está a la cabeza respecto al número de detenciones con 385 personas arrestadas durante el año 2005, frente a las 311 del año 2004; le sigue Gipuzkoa con 169 detenidos frente a los 142 arrestados del año 2004; y Alava con 109 personas detenidas durante el 2005 frente a las 67 detenidas en 2004.
Como consecuencia de esta violencia, tres mujeres resultaron muertas y 756 heridas el pasado año, frente a las cuatro víctimas mortales y 766 heridas del año 2004.
Protección integral
El sistema establecido por la Policía autonómica para la protección de las víctimas amenazadas por sus parejas tiene un carácter integral. Por un lado, coordina la relación con las autoridades judiciales para trasladar a ésta el conocimiento de los casos de riesgo detectados y las denuncias.
Además, establece los dispositivos de protección para las mujeres en función del nivel de riesgo detectado, con sistemas que van desde el contacto permanente de la comisaría más próxima con la víctima, a la que se puede facilitar un teléfono móvil conectado con el centro policial, hasta el establecimiento de dispositivos preventivos de vigilancia y protección de la víctima.
Otras de las medidas de protección que se pueden establecer serían el control del potencial agresor y, en los casos más peligrosos, la adjudicación a la víctima de un servicio de protección personal directa a cargo de especialistas de seguridad.
Interior explicó que este sistema de atención a las mujeres agredidas y de protección a las potenciales víctimas está siendo en estos momentos estructurado y mejorado de cara a su reconocimiento por evaluadores externos a la propia Ertzaintza y a obtener el consiguiente certificado de calidad. El plan de trabajo incluye la formación específica de un elevado número de ertzainas en la Academia de Arkaute para afrontar este tipo de delincuencia.