BRUSELAS. La Comisión Europea autorizó ayer la compra de la empresa de material deportivo estadounidense Reebok por parte de la alemana Adidas, dedicada a la misma actividad, al considerar que la fusión de ambas no ocasionará trastornos «significativos» en la competencia. El montante de la operación se cifra en 3.800 millones de dólares (3.100 millones de euros y más de medio billón de las antiguas pesetas).
En su análisis sobre la operación, la CE no encontró indicios que permitan afirmar que la sociedad resultante de la fusión «incrementaría los precios, dada la competencia tan viva ejercida por varios operadores que poseen cuotas de mercado importantes y marcas bien asentadas», según explicó en un comunicado.
La operación de compra de Reebok por Adidas, que «dará lugar a uno de los mayores grupos del mercado europeo y mundial», fue analizada por el Ejecutivo comunitario «esencialmente» sobre el mercado de las zapatillas deportivas en Europa, en el que ambas marcas son «potentes competidores» en las ventas de calzado de precio medio para entrenamiento, baloncesto y tenis.
Mientras la firma alemana está más enraizada en Europa, la estadounidense se vincula más al ocio y está más presente en deportes americanos que despiertan poco interés entre los europeos, según explica la CE. EFE