MADRID/PARÍS. El gigante europeo del acero Arcelor se hizo con la canadiense Dofasco, una adquisición que le permite recuperar el liderazgo de la siderurgia mundial y abrirse camino en el potente mercado norteamericano. A la tercera va la vencida, y la última apuesta de Arcelor, 71 dólares canadienses (50,8 euros) por acción, acabó con la resistencia de los administradores de Dofasco, que utilizaron a la alemana ThyssenKrupp para forzar una importante subida de precio en la transacción.
Las acciones de Arcelor se revalorizaron en Bolsa el 2,77% en una sesión bajista en la que el Ibex 35 cedió el 0,44%.
Dofasco y Arcelor anunciaron ayer la firma del acuerdo que contempla la transacción mediante un pago en efectivo que representa valorar la compañía en 5.600 millones de dólares canadienses (unos 3.950 millones de euros al cambio actual). El órgano de gobierno de Dofasco ha roto otros compromisos y resuelto recomendar de forma unánime a los accionistas que acepten la oferta del grupo hispano-franco-luxemburgués.
ThyssenKrup comunicó su renuncia a seguir pujando por Dofasco el pasado lunes, 23 de enero, y este anuncio fue seguido de la rescisión del acuerdo previamente suscrito con los administradores de la siderúrgica canadiense. El grupo alemán -segundo productor de acero en Europa-, consideró que no podía elevar la oferta de 68 euros canadienses por título que había planteado el pasado 14 de enero.
Brian MacNeill, presidente del consejo de administración de Dofasco, estima ahora que la oferta de Arcelor «representa una excelente aportación de valor para los accionistas y refleja el valor estratégico que la compañía presenta como plataforma de crecimiento en Norteamérica».
Arcelor negoció con Dofasco porque quiere abrirse camino en el potente mercado norteamericano de los fabricantes de automóviles, así como en la construcción, la energía, los transformados, tubos y conducciones, en los electrodomésticos y en la distribución de todos estos productos.
Dofasco produjo 4,4 millones de toneladas de acero en 2004 y ocupa el puesto 57 de la clasificación mundial del Instituto Internacional del Hierro y el Acero. El pasado año ganó 276 millones de euros, si bien sus beneficios han 'pinchado' en el actual ejercicio con una bajada del 50%. COLPISA