SAN SEBASTIÁN. DV. «Llevamos así muchos años, hemos hecho movilizaciones y no hemos conseguido nada», asegura un agente que prefiere mantenerse en el anonimato y que asegura que, después de las últimas acciones, la más sonada una Semana Grande de hace dos años, no hubo ninguna repercusión para el grueso de los guardias, «apenas mejoras puntuales para algunos». Este agente asegura que la interinidad, «que afecta al 30% de quienes trabajamos aquí», plantea muchos problemas y que la mayor parte de los puestos se asignan temporalmente sin que el interesado sepa cuanto durará o si cambiará de función. Existen también muchas quejas en relación con los mandos, que en parte están reflejadas en el propio informe de la UPV y que, según los guardias, son inexistentes, sobre todo en fines de semana, noches o fechas señaladas como la Navidad, «porque todos se cogen vacaciones a la vez». «Nos encontramos en situaciones de indefensión».
Erne es el sindicato mayoritario y sus representantes señalan entre las principales carencias la falta de personal, la mala organización y el calendario, que obliga a los agentes a trabajar un mes de mañana, otro de tarde y otro de noche, mientras las recomendaciones hablan de turnos de entre cinco y siete días. «Estamos a la espera de ver lo que pasa y creemos que este informe y las medidas correctoras que propone deben servir para algo».
Para ELA, queda demostrado que las condiciones de trabajo actuales están relacionadas de forma directa con la salud de los agentes y que los factores de riesgo de alta intensidad corresponden a la organización, dirección y forma de gestión. «A partir de ahora, es tarea de todo el colectivo de guardias municipales el exigir que las recomendaciones que figuran en el informe sean aplicadas, porque, de no ser así, el grado de salud que ahora se califica de delicado, pasaría a una situación crítica». LAB ha denunciado el incumplimiento de todos los compromisos de mejora dados por el Ayuntamiento.