Quizá el partido del domingo gustase a muchos de los que no se jugasen nada en el envite; a mí no me sirvió nada más que para corroborar lo de siempre, que tenemos equipo de tercera división de la defensa hasta el medio campo y tres jugadores de calidad adelante. Mención aparte merece el señor Amorrortu que debido a no sé qué, está disfrutando semana tras semana del control de un colectivo que le viene tremendamente grande para su falta de carácter, arrojo y gallardía. Por favor, si es usted tan correcto como dicen, váyase a su casa a meditar el porqué de sus miedos. Veremos qué pasa en Vitoria, porque parecemos un mago resucitando a los muertos.