PARÍS. El presidente francés, Jacques Chirac , y la canciller alemana, Angela Merkel , propusieron ayer en Versalles una «Europa de los proyectos concretos» para «reconciliar» a los ciudadanos europeos con la UE. «Una Europa de los ciudadanos debe ser una Europa de proyectos concretos», dijo Merkel , parafraseando al primer ministro galo, Dominique de Villepin, que usó esa misma frase la semana pasada en su visita a Berlín.
A falta de acuerdo de fondo sobre la reforma institucional de la UE y el futuro de la Constitución europea, Chirac y Merkel anunciaron que propondrán «una vía común» para abordar los próximos consejos europeos de marzo y junio. «Si Francia y Alemania no son el motor de Europa, Europa no avanzará», añadió la canciller, en su segundo viaje de Merkel a París, tras la visita que hizo al día siguiente de ser nombrada canciller.
«Con las dificultades que hemos conocido, y tras el éxito del presupuesto, deseamos dar un nuevo impulso a la Europa aportando soluciones prioritarias a los problemas de los ciudadanos», manifestó el jefe de Estado. En opinión de Merkel , estas propuestas permitirán cumplir lo objetivos del Consejo de Hampton Court y la Estrategia de Lisboa para conseguir una «Europa más dinámica y más fuerte».
La crisis de Irán
Merkel y Chirac mostraron unas posiciones comunes en la mayoría de asuntos y se esforzaron por incidir en el consenso de ambos países, a pesar de las diferencias que separan a ambos dirigentes.
En lo que se refiere a la crisis con Irán, fue Merkel la que recordó la «posición concertada de Francia, Alemania y Reino Unido» y en la que «las próximas etapas están concertadas claramente». «El próximo objetivo es conseguir una mayoría clara en la reunión de gobernadores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica», añadió.
La canciller, cuestionada sobre un posible envío del problema al consejo de seguridad, recordó que «no hay que anticipar etapas» y que hay que utilizar «todos los medios diplomáticos a disposición».
Por otra parte, el anuncio de Chirac de ampliar la doctrina nuclear francesa a la defensa de sus aliados y al aprovisionamiento estratégico de materias energéticas, y contemplar el uso de estas armas en la lucha contra el terrorismo y contra estados que dispongan de armas de destrucción masiva fue muy criticado en Alemania. Sin embargo, Merkel afirmó que «no hay razón para las críticas» porque los nuevos principios «se inscriben en la continuidad». AGENCIAS