BELGRADO. Al menos 41 personas murieron y 180 resultaron heridas en un accidente ferroviario registrado ayer cerca de Podgorica, informó el Gobierno de Montenegro, que ha declarado tres días de luto. De los fallecidos cinco son niños y otros 90 menores resultaron heridas, de los que 34 siguen hospitalizados.
Un tren de pasajeros descarriló y cuatro de sus vagones cayeron en el cañón del río Moraca, de unos 30 metros de profundidad, poco antes de las 17.00 horas cerca de la localidad de Bioce, a 15 kilómetros al norte de Podgorica.
En el tren, que viajaba desde la localidad norteña montenegrina de Bjelo Polje hacia Podgorica, había más de 200 pasajeros. Los informes previos atribuían la catástrofe a un fallo en los frenos del convoy siniestrado.
Uno de los supervivientes contó a los medios que los primeros vagones cayeron en el precipicio mientras los últimos dos quedaron en un túnel y sus ocupantes están a salvo. El ministro de Transportes, Andrija Lompar, informó anoche que había presentado la dimisión.
En la misma rueda de prensa, el ministro del Interior, Jusuf Kalamperovic, comunicó que los trabajos de rescate continuarían de madrugada y que la Policía tenía informaciones de que en los restos del tren siniestrado se encontraban los cadáveres de al menos otros dos viajeros.
El rescate era difícil al tratarse de un terreno de difícil acceso y por las bajas temperaturas y el fuerte viento reinante en la zona.
Los medios informaron de que anoche varios centenares de ciudadanos estaban haciendo cola frente al centro clínico para donar sangre. A Montenegro viajó anoche el ministro de Defensa de la unión estatal de Serbia y Montenegro, Zoran Stankovic. EFE