CC OO resalta que entre las deficiencias detectadas figuran una escasa formación médica en salud laboral y una carencia de sensibilidad para considerar que el medio de trabajo es un escenario de riesgo de enfermedades. Igualmente, el sistema de la Seguridad Social vigente apuesta por un modelo reparador e indemnizatorio sin implicaciones preventivas, junto con una declaración de enfermedad profesional que está totalmente en manos del empresario.
Desde 1998, los sindicatos reclaman actualizar el catálogo, desarrollar un procedimiento de calificación, notificación y comunicación coherente y sin restricciones y universalizar la población protegida. En paralelo es preciso, según CC OO, desarrollar normas médicas y unidades especializadas de ayuda a la calificación de la enfermedad.
Así, los sindicatos defienden que activos, jubilados y parados estén vigilados por la nueva regulación y que se apliquen planes de formación y apoyo para los responsables del INSS y de las mutua. También reclaman un Centro Nacional de Referencia. Todas estas mejoras exigen la coordinación de los Ministerios de Trabajo y de Sanidad y de las comunidades autónomas.